Ana, soror...



Hola a tod@s!

Cuando decidí participar en el reto Escritoras Únicas tuve muy claro que lo aprovecharía para saldar algunas deudas, esas que todo lector tiene con ciertos autores que, aún atrayéndoles mucho siempre dejan "para más adelante". En su momento me acerqué a Irène Némirosky con muy buen resultado, pudiendo añadir esa muesca a mi revólver, pero todavía me quedaba conocer a otras dos novelistas singulares más para darme por satisfecha. Hoy les traigo a Marguerite Yourcenar, una autora casi mítica a la que aún no le había hecho hueco: mi idea original era leer  Memorias de Adriano, pero tras pasear varias veces el libro desde la biblioteca a mi casa ida y vuelta nunca tuve el espíritu adecuado para internarme en la Roma antigua... Un día, trasteando entre estantes, me tropecé con el para mí absolutamente desconocido Ana, soror..., un pequeño ejemplar que llamó inmediatamente mi atención; decidí elegir esta historia para iniciarme con Yourcenar, con la esperanza de que esta breve obra pudiera mostrarme en todo su esplendor  y sin ideas preconcebidas la prosa de esta mujer singular que tanto me habían recomendado conocer.


Ana, soror... es un relato de unas 80 páginas ambientado en el Nápoles del siglo XVI, que por aquel entonces formaba parte de la Monarquía Hispánica. En el Fuerte de San Telmo vive la familia del gobernador, formada por él mismo, Álvaro de la Cerna, su mujer Valentina y sus hijos Ana y Miguel, dos jóvenes que han crecido muy unidos, amparados por el cariño de su madre, que les ha enseñado el amor por las sensuales historias de los clásicos griegos y romanos. Pero doña Valentina morirá de pronto, dejando a los hermanos tremendamente solos y afligidos y exponiendo lo que Ana y Miguel nunca han querido admitir: que se sienten atraídos el uno por el otro y que su amor va más allá de lo fraternal, aunque saben que éstos son unos deseos prohibidos... La lucha de los hermanos por no sucumbir a la pasión marcará vivamente esta breve historia perfectamente hilada, a la que no le faltan palabras para expresar todo lo que Yourcenar pretende transmitir.


Sería fácil decir que Ana, soror... es una novela sobre el incesto: al fin y al cabo las pulsiones sentimentales y sexuales de los dos hermanos se van haciendo poco a poco más evidentes, impregnando toda la trama, pero creo que eso sería simplificar demasiado. Ana y Miguel son dos personajes complejos y distintos entre sí, y cada uno peleará contra el pecado a su manera. Ana inmediatamente se refugiará en la religión, encerrándose en su cuarto del que sólo sale para asistir a misa. El lector puede pensar que Ana desconoce la realidad, que no se siente tan torturada como Miguel, pero sutilmente se dejar entrever su lucha interna. Miguel es más evidente en sus manifestaciones: al faltar su madre se da cuenta de que ella era la que le hacía desoír sus sentimientos hacia Ana, pero la muerte de Valentina lo destroza y lo llena de pensamientos tormentosos: Miguel lucha contra sí mismo, intenta justificarse a través de la Biblia e inicia una huida hacia adelante que pretende acabar con sus oscuras ideas, aunque sea de forma radical. Por encima de ellos está la figura paterna, don Álvaro, que, aunque no parece percatarse de la situación concreta que atraviesan sus hijos, pronto notará cómo su familia se desintegra sin remedio: la total despreocupación que ha sentido siempre por su prole le hace ignorar qué sucede, a qué se debe el distanciamiento entre sus hijos y probablemente es su absoluta indiferencia uno de los factores que harán que se precipiten los acontecimientos.


Lo que más me ha impresionado de esta obra es la capacidad de Yourcenar para concentrar una trama espinosa perfectamente ambientada en un pasado lejano en tan pocas palabras, sin que se eche nada en falta. La autora utiliza una prosa cristalina, que va directa al grano, sin renunciar a la belleza formal: nos encontramos con una ambientación rica, bien trabajada y coherente con el momento histórico en el que se desarrolla la novela a la que no le hace falta recurrir a párrafos superfluos o a palabras vacías. Esto no significa que sea un relato - telegrama en el que Yourcenar se centra únicamente en el tema tabú que planea sobre la historia: Ana, soror... es una narración que transmite multitud de sensaciones, gracias a las que el lector puede sumergirse vivamente en la trama. La atmósfera de Nápoles resulta apabullante tanto moral como socialmente, y eso tiene influencia directa en los pensamientos y acciones de nuestros protagonistas: la mentalidad opresiva y represora de la época, los celos y el miedo al pecado los torturan sin cesar. El encierro de sus pensamientos en lo más hondo de su corazón quedan subrayados por los ambientes herméticos en los que se mueven, como el castillo en el que viven, la iglesia a la que acuden o la carroza en la que se trasladan: todo ello  transmite una sensación de agobio y pesadumbre que es la que parecen vivir los personajes con su dilema interior. Sin embargo, en el mismo plano que lo anterior, se manifiesta entre los hermanos la fantasía, el deseo, la obsesión, el amor trágico: todo esto unido crea una historia de gran complejidad psicológica que merece la pena descubrir y desentrañar por nosotros mismos. 


Ha sido un placer leer Ana, soror... porque, como lectora, me ha aportado bastante: no sólo la historia me ha parecido buena, atractiva y alejada del morbo que quizás pueda generar un tema tabú como es el incesto, sino que a nivel literario creo que está realmente bien tramada, demostrando, como sólo los buenos autores son capaces de hacer, que bastan unas pocas páginas para desarrollar un texto de primer nivel en todos sus aspectos. He leído que ésta es una obra de juventud de la autora y me impresiona que alguien con sólo 22 años haya realizado un relato tan complejo y a la vez tan sencillo de leer, lo que me da alas para seguir la evolución de Yourcenar a través de los años, en los que parece que mejoró muchísimo un estilo ya de por sí notable. Me apena no haberle hecho justicia a Ana, soror... con una reseña a la altura de lo que ha sido mi experiencia lectora, pero espero haberles tentado a darle una oportunidad: les aseguro que se encontrarán un libro bien escrito, lleno de pasión, conflicto y deseo que se desarrolla elegantemente y que nos muestra en todo su esplendor la magnitud de una historia de amor por encima del bien y del mal.

Estaba impaciente por encerrarse en su habitación y volverlo a abrir por la página que había señalado; cuando acabó su lectura, volvió a empezar. Era el pasaje del libro de los Reyes, en donde se habla de la violencia que Amnón hizo a su hermana Tamar. Se le apareció una posibilidad que jamás había osado mirar de frente. Le dio horror. Tiró la Biblia al fondo de un cajón. Doña Ana, que ponía gran empeño en ordenar los libros de su madre, se la pidió varias veces. Siempre se olvidaba él de devolvérsela. Ana acabó por no pensar más en ello.

Premios olvidados en el baúl de los recuerdos...


Hola a tod@s!

Bueno, como sigo desaparecida en combate y no he tenido tiempo de preparar nuevas entradas (espero poder escribir alguna reseña este finde para programarla a lo largo de la próxima semana), he decidido saldar una deuda pendiente que tenía desde hace tiempo y traerles al blog una tanda  de premios que hace varios meses me concedió amablemente La Emperatriz, del blog El Club De Las Sebaduras y que no me había dignado a responder. Aunque soy un desastrillo y siempre acabo llegando tarde a estas cosas, quiero dejar constancia de que agradezco profundamente que otros compañeros blogueros tengan estos gestos conmigo, porque supongo que eso significa que este rinconcito les resulta agradable. Muchas gracias a La Emperatriz por todas estas nominaciones y, sin más dilación, ¡aquí van mis respuestas a las preguntas planteadas!


Reglas:
  • Publícalo en tu blog.
  • Nombra a quien te nominó y coloca el enlace a su blog.
  • Contesta a las preguntas.
  • Avisa a los blogs nominados.
Preguntas

¿Te gusta mi blog? Sí, mucho!

¿Por qué te gusta o por qué no? Pues porque me parece alegre, variado y muy personal y ese tipo de cosas las valoro positivamente.

¿Por qué creaste tu blog? Andaba yo un poco depre y sin rumbo después de terminar mis años estudiantiles y se me ocurrió que podía compartir una de mis aficiones via on-line: siempre me llamó la atención la blogosfera y seguía bitácoras de todo tipo, así que pensé que quizás era el momento de hacerme un huequito en esta realidad virtual... ¡Y nunca me he arrepentido de haberlo hecho! El blog me ha dado muchísimas cosas buenas y espero seguir por aquí mucho tiempo más.

10 cosas que te caractericen. Vamos a ver... Soy testaruda, mala perdedora en los juegos de mesa, procrastinadora titulada, curiosa impertinente, ligeramente marisabidilla, de imaginación desbordante, miedica, ilusa, normalmente muy puntual y, en el fondo, un cacho de pan.

5 Animes favotitos. No soy demasiado asidua al género y me falta mucho por ver; los primeros que me vienen a la cabeza son: El viaje de Chihiro, Mi vecino Totoro, La melancolía de Haruhi Suzumiya, La familia crece y Chiquitina  (qué tiempos aquellos...) ;)

5 Mangas favoritos. Pues  no he leído mucho cómic japonés, tan sólo un par de tomos sobre el personaje de Haruhi Suzumiya que me gustaron bastante

Si sólo pudieras escuchar una canción para el resto de tu vida, ¿cuál sería? Ufff... Creo que eso sería una tortura china... ¿Escuchar sólo una canción una y otra vez durante el resto de tu vida? No es un destino que me haga ilusión... Pero si me preguntas por temas favoritos te mencionaría algunos de Queen o Coldplay, que me gustan bastante.

Menciona 6 cosas que tengas en tu escritorio. Hoy justo ordené el desastrillo que tenía montado, pero te cuento que sobre mi escritorio hay ahora mismo bolígrafos de colores, un sobre lleno de marcapáginas, mi ebook, un espejo, unos auriculares y mi preciosa Filofax.

¿Te gustó el premio? Síiiiiiiiiiii! :)



Reglas:
  • Copia y pega las normas, da las gracias a quien te nominó.
  • Contesta las 5 preguntas que te plantean.
  • Crea 5 nuevas preguntas
  • Nomina a 7 personas.
Preguntas:

¿Libro autoconclusivo o saga? Aunque tengo algunas sagas abiertas, definitivamente prefiero los libros autoconclusivos; me gusta empezar una novela y saber que podré llegar a la meta relativamente pronto. Cada vez me cuesta más embarcarme en libros por fascículos y que una historia esté planteada así contribuye en gran medida a que la descarte como posible lectura.

Cuando te viene una idea genial para hacer en el blog ¿lo apuntas en algún sitio para hacerlo más tarde o directamente entras en Blogger? Normalmente me digo a mí misma que luego lo apuntaré y termino olvidándome... Muchos proyectos han muerto porque se han perdido en mi cerebro, aunque prometían ser buenas ideas. Últimamente estoy intentando ser más metódica y utilizar la agenda para que no se me pase la inspiración. 

¿Salado o dulce? Desesperadamente dulce, soy muy golosa

¿Te gustaría tener una mascota exótica? Si es así, ¿cuál sería? Sí que me gustaría tener una mascota exótica... ¿Adivinan cuál? Evidentemente, ¡un erizo! (tengo el nombre  pensado y todo).

¿Falda, vestido o pantalón? Estéticamente me pirran los vestidos; me parecen una pasada de bonitos... Pero reconozco que me cuesta salir del mundo pantalón: ¡son tan cómodos y prácticos!


Reglas:

  • Di 10 cosas sobre ti (considero contestada esta cuestión en el primer premio respondido).
  • Contesta las 5 preguntas que te plantean.
  • Crea 5 nuevas pregunta.
  • Nomina a los blogs que quieras.
Preguntas: 

Si tuvieras una cita conmigo (amistosa XD) ¿qué me propondrías hacer? Pues, aunque peque de aburrida, te invitaría a tomar algo para charlar, compartir aficiones y conocernos mejor... ¡Y luego quizás nos iríamos de librerías!

El último anime que has visto. El último fue 5 centímetros por segundo que pintaba fenomenal y me decepcionó profundamente...

El último manga completo que has leído. Pues, como comenté antes, no soy muy asidua al género y sólo he leído algunos libros de la serie de Haruhi Suzumiya.

¿Peli en casa o en el cine? Si pudiera elegir, en el cine y en versión original subtitulada a ser posible (odio ver las películas dobladas), pero como las circunstancias son adversas para ello, me conformo con verlas en casa. 

¿Te atreverías a hacer una locura tipo tirarte en paracaídas, escalada o puenting? Aunque reconozco que soy bastante miedosa, me llama la atención tirarme en parapente: ¡espero hacerlo algún día!


¡Hasta aquí el pescado vendido! Como siempre, invito a quien quiera a llevarse estos premios a su blog y contestarlos, que yo no soy capaz de nominar a nadie en concreto porque todos se lo merecen. ¡Muchas gracias de nuevo a La Emperatriz por estos premios tan chulos y estas preguntas tan fuera de lo común que me ha encantado responder! ¡Que tengan un feliz fin de semana, abrazos! :)


Aranmanoth.


Hola a tod@s!

La muerte este verano de Ana María Matute fue para mí todo un shock que removió  algunos recuerdos que creía extraviados. Vino a mi mente aquella única vez, hace muchos años, en la que me acerqué a un libro suyo: era un tocho de un color amarillo desgastado en cuya fea portada  destacaba en rojo un sugerente título, Olvidado rey Gudú, que resonó en mi cerebro como un misterio por resolver. Secuestré esta novela de la biblioteca de mi tía y recuerdo haberla devorado con fruición: probablemente fue la primera vez que me quedé hasta las tantas de la madrugada con un libro entre las manos porque no podía parar de leer. La reina Ardid y el resto de personajes de aquella magnífica novela se quedaron dentro de mí para siempre y Olvidado rey Gudú pasó a ocupar un sitio de honor en el  Olimpo de mis libros favoritos, pero nunca más volví a leer algo de Matute. ¿Por qué? Sinceramente, no logro explicármelo. Cuando me enteré de que varios blogs organizaban una "lectura homenaje" en su honor, decidí sumarme a ella para reencontrarme con sus letras y agradecerle lo mucho que significó para mí conocerla literariamente; el libro elegido en esta ocasión fue Aranmanoth, una pequeña fábula con tintes medievales con la que pretendía conectar con la autora de una forma similar a la que lo hice la primera vez.


Aranmanoth cuenta la historia de Orso, Señor de Lines, muchacho que soportó duros castigos en su infancia y hubo de someterse a una férrea disciplina porque su destino era servir honorablemente al Conde del que es vasallo. Orso va perdiendo poco a poco la dulzura que lo caracterizaba de niño, endureciendo de paso su corazón, aunque un día le sucede algo extraordinario: se encuentra con un hada en un manantial y se enamora terriblemente. Orso y el hada dan rienda suelta a su pasión pero ella le advierte que por el bien de todos, hará que él se olvide de este encuentro. Y así es, hasta que un día, muchos años después, aparece en su castillo el pequeño Aranmanoth, fruto de la unión de Orso y el hada, que hace que inmediatamente recuerde todo lo ocurrido. Orso y Aranmanoth se encariñarán pronto, pero el Conde obliga a Orso a ir a la guerra y a casarse con  una niña de 9 años llamada Windumanoth, que quedará bajo la custodia de Aranmanoth mientras Orso se ausenta. Los dos chiquillos se convierten en amigos muy cercanos y comparten juegos, secretos y esperanzas, sin darse cuenta de que el inocente amor que los une crece sin cesar y se cierne como una terrible tormenta sobre sus cabezas soñadoras...


La historia comienza dándole mucha importancia al personaje de Orso, el padre de Aranmanoth, un muchacho tímido, obediente y servicial que llega a ser Señor de Lines tras haber perdido todo su candor: después de ser separado de su madre y todas las mujeres que le contaban historias y con las que era feliz, Orso renuncia a su niñez para complacer a su distante padre, que nunca le mostró cariño y siempre le exigió que cumpliera rigurosamente el destino que él le había planificado. Por eso el encuentro en el estanque con el hada significa tanto para Orso, pues es la única vez que se siente querido por sí mismo, amado de corazón. Orso es un personaje que sufre una evolución radical a lo largo de la novela, no sólo física, sino sobre todo psicológica, y aquí entran en juego Aranmanoth y Windumanoth, los dos niños que, después de los primeros capítulos cargarán con el peso de la narración. Aranmanoth llega de improviso a la vida de Orso y desde el principio se siente extraño: aunque ama a su padre, lo de ser mitad humano y mitad hada hace que no se sienta realmente de ningún lugar y no comprenda demasiadas cosas. Aranmanoth es un muchacho muy sensible, capaz de oír el silencio e interpretar a la Naturaleza, figurándose ante nosotros como un alma pura. Windumanoth llega desde el Sur como prometida de Orso y pronto se convierte en la mejor amiga de Aranmanoth: como el Señor de Lines  se tiene que ir a la guerra, su hijo jura protegerla y cuidarla en su ausencia, como si fuera su hermana. Windumanoth es una niña candorosa y delicada que echa terriblemente de menos su tierra de origen, el Sur, un lugar cálido donde se sintió feliz y amada y al que anhela regresar con todas sus fuerzas. Aunque el tiempo que pasa en Lines con Aranmanoth se siente protegida y segura, no duda en repetir una y otra vez su deseo de volver a ese Sur que añora y, aunque Aranmanoth no comprenderá del todo tal necesidad, no dudará en acompañarla en esa búsqueda ilusoria.


Ana María Matute llena de poesía este breve relato, desarrollando unas descripciones bucólicas, de gran delicadeza, y eligiendo sus palabras con cuidado para no emborronar tan bello lienzo con expresiones fuera de lugar. La sutileza de su prosa se hace presente a lo largo de toda la novela, convirtiéndola en un suave arroyo de palabras: a pesar de que a veces cuenta hechos que pueden resultar escabrosos, la autora sortea "lo feo" con elegancia, dejando traslucir el gran cuidado que tiene en desarrollar una narración lírica. Lo especial de este libro no es sólo la plasticidad de las palabras que lo conforman, sino el mensaje que subyace tras ellas: Aranmanoth es un relato sobre la pérdida de la inocencia y la búsqueda del lugar al que uno realmente pertenece disfrazado de cuento medieval. Me ha gustado mucho cómo la autora relata el final de la niñez de Aranmanoth y Windumanoth, cómo casi sin darnos cuenta estamos frente a dos adolescentes que no entienden muy bien qué les ocurre, qué significan esos sentimientos y dudas que antes no tenían y ahora les invaden. La persecución de ese Sur utópico, lugar que se supone feliz y que nadie sabe decirles  dónde se encuentra me ha parecido una hermosa metáfora sobre ese "pasado que siempre fue mejor" al que todos queremos volver alguna vez aunque ello sea imposible, y he ahí la paradoja: a pesar de toda la hermosura  del relato, subyace un poso de crudeza y  amargura evidente, que carga la historia de una gran dosis de melancolía de la que el lector difícilmente se podrá librar.


Aranmanoth ha supuesto un segundo contacto con la autora de lo más agradable: el texto, cargado de lirismo, se lee de forma plácida y el argumento, con algún giro inesperado, da para reflexionar. Tengo que reconocer, eso sí, que como todo cuento clásico tiene cierta dosis de moralina, y quizás me faltó un poco de cohesión en el cómputo global de la historia: aunque ésta me parece notable, para mí quedaron algunos flecos sueltos a los que no les encuentro explicación y que desinflaron un poco mi opinión general. Creo que Aranmanoth es una historia para perderse en ella, dejarse llevar por la magia y los sentimientos y volver a ser un poco niños: sin duda, con la mente más limpia y los ojos más inocentes apreciaremos en todo su esplendor este cuento de amistad y amor incondicional que transmite ternura y derrocha belleza a partes iguales; el "paraíso perdido" nunca estuvo tan cerca de ser hallado.

Orso recordaba momentos hermosos y llenos de placer al lado de otros muchachos allá en el castillo del Conde y, sin embargo, se daba cuenta de que todos aquellos instantes estaban prohibidos, espiados, amenazados. Y entonces pensó, mientras contemplaba el suave fluir del agua, que la felicidad es algo que no se tolera, como si hubiese alguien que quisiera erradicarla de la naturaleza de los humanos.

Vinieron para quedarse... (XVIII).



Hola a tod@s!

 Aquí  están los libros que llegaron a casa durante el mes de octubre: me parece  que esta vez  les muestro una cantidad razonable (se nota que me estoy portando bien) y todos ellos me interesan muchísimo. Además, me llena de orgullo y satisfacción decirles que ¡sólo he comprado uno!; si dudaban de mi propósito de enmienda, aquí tienen la prueba de que querer es poder (bueno, y tener el bolsillo pelado siempre es un aliado) Eso sí, no prometo ser tan buena en noviembre, que la tentación me asedia en forma de varios títulos apetecibles que me ruegan que los adopte y ya me he resistido tanto... Sin más dilación, les presento a mis nuevos inquilinos, ¡pasen y vean!


Nada más empezar el mes, en los primeros días de octubre, tuve la suerte de asistir a unas jornadas de difusión lectora que se organizaron en mi ciudad: hubo charlas sobre diferentes temas relativas a la literatura y alrededores,  y varios talleres que nos enseñaron cómo un libro adecuado puede ser la herramienta perfecta para construir e inspirar valores y crear lectores para toda la vida. En el descanso del último día, a parte de comer muy bien gracias al desayuno que nos ofreció la organización, participamos en un intercambio de libros masivo, en el que había montones de títulos para elegir: precisamente la "cuota" de inscripción a las jornadas era liberar algún libro nuestro para poder llevar a cabo dicho bookcrossing. Entre todas las novelas disponibles yo me quedé con dos, que eran las que en ese momento más me atrajeron: El jardín olvidado, de Kate Morton, autora con la que no me he estrenado aunque me la han recomendado hasta la saciedad, y La elegancia del erizo, novela francesa que tuvo bastante éxito hace un par de años. Sí, increíble pero cierto: me encantan los erizos pero aún no he leído esta historia homónima, aunque vi la peli en su momento... ¡Espero que no me decepcione!


Los libros que ven en la anterior imagen corresponden a dos envíos editoriales que recibí en octubre: en primer lugar la Editorial Algaida me hizo llegar el archiconocido (a estas alturas) Secretos del Arenal, libro que devoré inmediatamente y que ya les conté que no se lo deberían perder. En la foto pueden ver también el muy apetecible Invierno en París, que me remitió Alianza Editorial y que tiene una pinta irresistible: a una portada preciosa se le suma una sinopsis de lo más atractiva, que parece que me va a deparar muy buenos ratos de lectura.  


Gracias a un sorteo del  blog Perdida en un mundo de libros conseguí una novela que ya tenía apuntada por su interesante temática, Cartas a Palacio, que cuenta el papel que jugó la Oficina Pro - cautivos española durante la I Guerra Mundial: es un tema del que quiero saber más y espero que esta obra me ilumine. A su lado se encuentra la cuarta entrega de Blacksad, una exitosa serie de cómics que me está gustando mucho y que espero completar en breve, ya que sólo me falta para mi colección el último ejemplar publicado hasta el momento. 

Pues, ¡esto es todo, amig@s! ¿Han leído alguna de las obras que les enseño? ¿Me recomiendan empezar por alguna en concreto? ¿Les gusta el nuevo miembro de mi familia ericil? ¡Soy toda oídos! :)


* Aprovecho esta entrada para comentarles que voy a estar semi - desaparecida hasta finales de mes: tengo un examen muy importante el día 29 (crucemos los dedos) y he de invertir todo mi tiempo en empollar como si no hubiera mañana. Trataré de preparar varias entradas este fin de semana para que el blog no se quede sin actualizar, pero no creo que pueda pasarme a comentar por vuestras casitas como suelo hacer habitualmente... De verdad que lo siento mucho; intentaré dejarles algún saludito en las redes sociales pero me toca ponerme en "modo ermitaño on". Pórtense muy bien y no se olviden de mí, abrazos! :)


Secretos del Arenal.


Hola a tod@s!

Más de una vez desde que transito por la blogosfera literaria he sido presa de una especie de "pánico escénico" a la hora de enfrentarme a un nuevo autor: son tantos los elogios y parabienes que reciben algunos escritores que, aunque mis ganas de leerlos sean muchas, el temor a aventurarme en sus universos y que me decepcionen terriblemente me paraliza, postergando su lectura hasta que se pase el boom generado.  Son muchos los autores que en estos momentos están en cuarentena por tal motivo; uno de los que más tiempo ha permanecido en esta situación es Félix G. Modroño: La ciudad de los ojos grises fue todo un fenómeno del que aún no he leído una sola crítica negativa, por lo que mis expectativas al respecto ya van por la estratosfera... Cuando me enteré de que Modroño había ganado el XLVI Premio de Novela del Ateneo de Sevilla y que se editaría pronto su obra, tomé la determinación de leerla lo antes posible: si me adelantaba a la avalancha de reseñas y no me dejaba influir por ellas podría ser más objetiva con la obra de este autor eternamente pendiente. Por ello, el mismo día que tuve Secretos del Arenal en mis manos me dispuse a devorarlo para formarme mi propia opinión sin influencias externas y así comprobar por mí misma si realmente eran para tanto todas las alabanzas que había leído sobre el buen hacer de este escritor...


Secretos del Arenal es una obra con dos líneas argumentales principales o más bien una "novela doble": son dos historias, una en el pasado y otra en el presente, que se desarrollan de manera independiente (podrían leerse aparte) y no será hasta el tramo final cuando apreciemos con total claridad cuáles son las conexiones entre ambas. En la trama del presente conocemos a Silvia, una joven periodista vasca con las ideas muy claras cuya vida está marcada por el terrible asesinato de su única hermana, aún sin resolver. El mundo del vino será muy importante para Silvia al haber crecido en una familia dedicada a la viticultura, aunque también influirá en este sentido su intermitente relación con Mateo, un excelente sumiller al que ve de vez en cuando y con el que iniciará una relación tan apasionada como poco convencional. En la línea del pasado nos trasladaremos a la Sevilla de postguerra donde la joven Olalla empieza a ser cortejada: la pretende por un lado el apuesto Eduardo, que pronto  ha de irse a la mili, por lo que acabarán relacionándose mediante las cartas que prometen enviarse, y por otra parte está el tímido Martín, un joven aspirante a periodista que bebe los vientos por la muchacha pero que parece tener el raro don de encontrarse en el lugar equivocado en el momento menos oportuno...


Silvia y Olalla, las dos mujeres protagonistas, son muy distintas entre sí aparentemente: el tiempo que a cada una le ha tocado vivir y la forma en la que  afrontan su vida parecen divergentes, pero en ambas late una fuerza y determinación que sale a relucir en las mayores encrucijadas de su existencia. Ambos personajes están muy bien construidos, cada una con su propia voz, y las dos crecen  y se trasforman a lo largo de la novela, ofreciéndonos de este modo una vista caleidoscópica sobre su devenir y sus sentimientos. A su alrededor surgen otros personajes relevantes como es Mateo, el interés erótico - festivo de Silvia que poco a poco se va convirtiendo en algo más y al que de forma anónima le propone leer un libro muy especial para ella, Secretos del Arenal, donde podrá encontrar algunas claves sobre quién es y qué puede esperar de ella. También es importante para Silvia Asier, un policía amigo  que se encarga de investigar el asesinato de su hermana y la mantiene al día de cualquier avance: ya han pasado muchos años de tan terrible suceso y poco se ha averiguado, aunque algunos crímenes similares realizados tiempo después parecen tener relación con aquel delito, por lo que parece que hay nuevos hilos de los que tirar. En la Sevilla de Olalla conoceremos no sólo a los antes mencionados Eduardo y Martín, sino también a las tías de la niña, Sara y Montse, que se han hecho cargo de ella desde que sus padres murieran en la guerra, a Pepe el Tumba, un oscuro personaje pegado al Régimen que se encarga de hacer los trabajos más sucios (a veces por cuenta propia) o a La Madrid, regente del burdel más popular de la ciudad y personaje que pasa de la anécdota al primer plano, captando gran parte del interés del lector metido en faena.


Al poco de empezar a leer Secretos del Arenal me di cuenta de que "el libro me estaba hablando"; no es que yo estuviera sufriendo un brote psicótico, sino que los mecanismos internos que mueven la novela están tan bien camuflados que es imposible abstraerse de la prosa fluida del autor, diáfana a la par que rica en matices, que hace que el lector se implique de lleno en la trama y sea partícipe de lo que se está narrando. Las dos novelas que conforman este libro se van alternando sucesivamente y ambas están divididas en capítulos cortos que hacen que el relato mantenga un ritmo sostenido, que irá in crescendo vivamente hacia el final. El corte para pasar de una historia a otra no se produce de una forma brusca, sino que el autor ha elegido con inteligencia los momentos adecuados para interrumpir la acción en el presente y  en el pasado y mantener la tensión al mismo tiempo. Modroño ha decidido contarnos la historia actual en primera persona, desde el punto de vista de Silvia, lo que nos hace conocer de primera mano sus ideas,  pensamientos más íntimos y su manera de ser, mientras que el pasado protagonizado por Olalla está contado en tercera persona, de una forma menos introspectiva y más novelada, lo que conjuga perfectamente con la idea de que éste es un libro dentro de otro libro que es leído por los propios personajes de la novela que se desarrolla en la actualidad. Los "secretos" a los que hace alusión el título salpican el texto por doquier, dejándonos miguitas de pan para que atemos cabos y saquemos nuestras propias conclusiones; puede que acertemos o fallemos en nuestras predicciones sobre lo que ha de suceder, pero en ningún caso podremos tachar esta novela de absolutamente predecible o falta de originalidad, ya que queda demostrado el interés del autor por ofrecer una historia que se salga de los lugares comunes.


Me ha gustado mucho Secretos del Arenal; pensé que me iba a encontrar un argumento más típico, pero acabo contenta por no haber visto venir muchas de las cosas que pasaron, algunas de las cuales me dejaron literalmente con la boca abierta. Confieso que en ciertos momentos me chocó la facilidad con la que el autor pasaba de una escritura casi poética a la sórdidez más absoluta, en especial con las descripciones de ciertos hechos que hicieron que se me encogiera el estómago, pero entiendo que es un contraste que busca precisamente ese efecto. Me ha cautivado sobre todas las cosas lo sensorial que es esta obra: el vino, las canciones, los poemas, la pasión de los protagonistas, la descripción de Sevilla... Yo, que viví un par de años en esa ciudad me sentí de nuevo allí gracias a la buenísima ambientación que realiza Modroño, fértil en detalles sin resultar empalagosa y que, para alivio de muchos, no se regodea en los clichés por todos conocidos de tan bella urbe. En definitiva, Secretos del Arenal es una novela fascinante  que destaca por la forma en la que está planteada, por albergar en su seno a unos personajes que no se quedan en la mera superficie, sino que dan muchísimo de sí (para alguna futura novela, por ejemplo) y porque su cata, bien sea a sorbitos  o a grandes tragos, tiene notas de intriga,  emoción y venganza muy agradables al  paladar. 

Siempre disté mucho de ser perfecta. Mi fama de díscola se me impuso desde niña como el sambenito de un condenado por la Inquisición. Y si mi rebeldía no me ha causado excesivos problemas, fue meramente porque mi discreción la superaba. Reconozco que, con el tiempo, he interiorizado mi creciente insumisión hacia el mundo. Una no puede ir aireando sus pensamientos si cuestionan la sociedad en la que vive. Me estomagan aquellos que opinan en función de su militancia política, religiosa o incluso deportiva. Me resulta irrisorio que se siga hablando de izquierdas y de derechas, definiciones que nacieron de una mera forma de sentarse en las asambleas. Me entristece que millones de personas vean a diario programas basura en la televisión y que haya gente que se enorgullezca de no haber leído jamás un libro. No puedo con la injusticia, con los fanatismos, ni con la intolerancia. Me revienta la mala educación y la estupidez, por no hablar de la hipocresía.

 Agradezco a la Editorial Algaida el envío del ejemplar.

Previously... (XI).



Hola a tod@s!

Último día de octubre y toca echar la vista atrás: ha sido un mes largo y con muchas idas y venidas, pero haciendo recuento, creo que no ha ido demasiado mal. Es curioso que mi ritmo lector y reseñístico haya aumentado, ya que durante casi todo el mes tuve una de esas crisis que nos dan a los bibliófilos de vez en cuando, en la que no te sientes a gusto con ninguna historia, lo que me hacía zigzaguear de una novela a otra a la mínima de cambio... Creo que ya me estoy recuperando de este bache y tengo muchas expectativas puestas en noviembre, pues me quedan algunos retos por rematar y varias lecturas apetecibles en el punto de mira que espero que amenicen uno de mis meses favoritos del año... Mientras apuramos los últimos momentos de octubre, ¿les apetece que echemos juntos un vistazo por el retrovisor?


Lo reseñado:

Este mes me he esforzado por proponerles un menú variadito, con la intención de que no sintieran que me repito demasiado: de este modo, a parte de ofrecerles una buena ración de cotufas para que comprobaran que también de celuloide se alimenta esta lectora, las obras que les mostré en octubre caminaron por distintos géneros, así que había para todos los gustos. Empecé el mes enseñándoles Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer, un libro hilarante, sarcástico y con mucha mala uva, que derribó todos mis prejuicios alrededor de David Foster Wallace, autor al que espero seguir conociendo.  Continué retándoles a descubrir qué significa Xingú a través de una excelente novelita de Edith Wharton que sólo puedo definir como deliciosa. Saldé mi deuda con La rastreadora, un libro que me trajo de cabeza durante varios meses y para cuya lectura hay que tener un espíritu especial, pero cuya claustrofóbica ambientación es capaz de traspasar las páginas. Para recuperarnos de lo anterior se me ocurrió presentarles a Emily la de Luna Nueva, una niña encantadora con la que conecté de corazón y que les invito a conocer, pues se sorprenderán con la autenticidad desnuda de cursilerías que desprende esta chiquilla de más de 100 años de edad. Como broche final  decidí traerles mi opinión sobre Danza de Dragones, el último libro publicado hasta ahora de Canción de Hielo y Fuego, una saga que despierta odios y pasiones a partes iguales y que de momento a mí me tiene camelada: lo malo es que ahora me toca aguardar la publicación del próximo libro y quien espera, desespera...


Lo leído:

Ya les comenté antes que en octubre no fui demasiado constante en mis lecturas pero, curiosamente, leí más que en meses anteriores: es cierto que elegí muchas novelas cortitas, pues no tenía la cabeza para grandes tochos, pero me sorprende que al final el balance sea tan positivo. Tras más de una semana sin saber dónde poner el huevo, me incliné por leer un valor seguro como es García Márquez: le tocó el turno a El coronel no tiene quien le escriba, pequeña novela que me sumergió en su universo y que no dudo en recomendar. A raíz del fallo del Premio Nobel de Literatura decidí darle una oportunidad a Patrick Modiano: saqué varios libros suyos de la biblioteca y me decanté por Dora Bruder, del que no tenía demasiadas opiniones ni expectativas formadas; sin llegar a entusiasmarme me gustó, aunque quizás le faltó algo que aún no sé definir. Paseando un día por la librería tropecé con Cereza, Guinda un pequeño libro escrito e ilustrado por mi adorado Benjamin Lacombe que leí in situ, casi sin darme cuenta: es una historia muy tierna que me parece un regalo fenomenal para cualquier niño que se sienta solo o triste. La lectura revelación del mes fue El insólito peregrinaje de Harold Fry: lo elegí porque quería una historia amable y contemporánea y me aportó, además, un chute de energía positiva; éste es uno de esos libros buenrrollistas que hacen que intentes ver el lado bueno de las cosas y conmigo, que tenía la semana tonta, lo consiguió. Para rematar el mes leí casi paralelamente dos obras muy distintas entre sí: por una parte cayó un interesante relato de Marguerite Yourcenar titulado Ana, soror... que supone mi primer acercamiento a esta escritora única a la que siempre he querido conocer y, por otro lado, leí por fin Guía del autoestopista galáctico, historia de la que esperaba algo más a pesar de que me gustó: supongo que mi estado de ánimo y mi cerebro - veleta hicieron de las suyas  para que no conectara del todo con un argumento tan surrealista, así que no descarto una relectura en condiciones.


La viñeta lectora del mes:

No tenía muy claro qué ilustración debía elegir para que sirviera de emblema a este blog durante el mes de noviembre, pero esta mañana tropecé con ésta y me hizo mucha gracia: no sé si yo llamaría a la infinidad de posturas mientras se lee "Síndrome del dolor de libros" o más bien "Kamasutra para lectores empedernidos", pero me identifico con esa muchacha que no sabe ni cómo ponerse para disfrutar cómodamente de su novela. Yo soy de las que dan vueltas y revueltas con un libro y de las posiciones que adopta la muchacha en el dibujo me decanto sobre todo por el clásico "bocabajo con piernecitas que se balancean" y por el más innovador "sentada con los pies en alto, a poder ser en la pared" (aunque recostada es más cómodo, la verdad...) ¿Ustedes también se ponen en plan "Circo del Sol" para leer un libro o se sientan frente al ejemplar tranquilamente y sin aspavientos? ¿Podemos hacer pasar estos "ejercicios de colocación para una óptima lectura" como pilates? ¿Existe algún sillón ergonómicamente perfecto para que las culebrillas como yo dejen de  dar vueltas sobre sí mismas o la opción más cómoda en estos casos sería colocarse directamente una camisa de fuerza? Dejo abierto el debate, ¡se aceptan todas las opiniones! ;)

Nada más amig@s, ¡esto es todo por hoy! Espero que octubre haya sido un gran mes para todos ustedes, lleno de buenas lecturas y momentos y que si se han pasado por este blog durante las últimas semanas hayan encontrado alguna cosa que les gustase al menos un poquito. Que tengan un feliz mes de noviembre. Abrazos! ;)




Danza de Dragones.


Hola a tod@s!

Hoy es un día especial para todos los seguidores de la saga Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martin porque sale a la venta un libro muy relevante para la saga: no, desgraciadamente no es Vientos de Invierno, el siguiente tomo de estas épicas novelas, sino la enciclopedia The world of ice and fire, en la que, al parecer, vamos a conocer muchos datos interesantísimos sobre Poniente, sus familias  y probablemente nos enteremos de algunas cosillas que aún no sabíamos y que pueden ser determinantes para el futuro. Yo estoy emocionada, lo reconozco: sigo la saga desde hace muchos años y me siento muy a gusto en el universo creado por Martin. Parece ser que ahora está un poco de moda defenestrar al autor porque "se ha vendido al capital" al ceder sus derechos para televisión, porque tarda mucho en escribir sus novelas o porque le dedica tiempo a otros  proyectos pero qué quieren que les diga, me es imposible detestarlo: me hace pasar muy buenos momentos con sus historias y aunque la espera se hace eterna, tiene su parte de  encanto. Yo misma tomé medidas en su momento y decidí dosificar las cinco novelas publicadas hasta el momento para estirarlas lo más posible: hoy les traigo la última, Danza de Dragones, leída con un año de diferencia respecto a la sorprendente Festín de Cuervos; ¡pasemos a ver qué me depararon sus mil y pico páginas de acción, aventuras y maquinaciones de alto standing!


Danza de Dragones transcurre temporalmente (al menos en gran parte) a la par que Festín de Cuervos: el autor parece ser que comenzó a escribir un solo libro pero vio que el resultado era demasiado extenso y decidió dividir a sus personajes, centrando Festín de Cuervos en los acontecimientos que tenían lugar en Desembarco del Rey y desarrollando las tramas de los personajes que no se encontraban en la capital en este volumen. De entrada, esto puede resultar algo chocante, ya que tendremos que acostumbrarnos a volver atrás en el tiempo para encajar el argumento en la cronología debida y de vez en cuando nos hará falta refrescar un poco la memoria para relacionar un libro y otro... Afortunadamente, a mitad de la narración las diferentes líneas vuelven a converger y tendremos de nuevo a todos los personajes sobre el tablero, lo que hará que la lectura sea mucho más fluida que al principio. 


Para alegría de muchos, el autor recupera a tres de los personajes favoritos del público y les da muchísimo protagonismo: Daenerys, Jon Nieve y Tyrion colonizarán gran parte de las páginas de este libro, mostrándonos qué ha sido de ellos, qué han hecho desde que los abandonamos en Tormenta de Espadas...Me han gustado mucho sus tramas en general, quizás la que menos la de Jon Nieve, aunque sus conversaciones con Melisandre han hecho que mi cerebro conspirador elabore unas cuantas teorías rebuscadas... Al margen de estos personajes nos reencontraremos con otros también destacados. como Bran Theon, Jaime, Davos, Barristan Selmy (lo adoro), Arya, Cersei, los Martell de Dorne o los prescindibles Greyjoy. Algo que me ha sorprendido mucho (y no siempre agradado) es la cantidad de nuevos personajes que añade Martin a la historia: a estas alturas del relato no me esperaba que el autor sumara tal cantidad de piezas al puzzle... Aunque puedo entrever que algunas de las incorporaciones sirven para ampliar el conocimiento sobre ciertos hechos o darán mucho juego en el futuro, me ha disgustado un poco lo que su papel supondrá en el conjunto, aunque no quiero adelantar acontecimientos: tengo fe en que Martin se porte bien y no quiera jugársela al lector con recursos sin un encaje apropiado en el cómputo global. 


El estilo del autor sigue siendo en este libro sumamente descriptivo: Martin no sólo se centra en contarnos "batallitas" y escenificar grandes escenas llenas de giros inesperados, sino que se preocupa mucho por crear un universo con sentido. He leído bastantes críticas respecto al afán del escritor por relatarnos cómo son los edificios, los paisajes, las ropas o las comidas, pero lo que muchos ven como una tara, a mí me parece todo un acierto: me gusta mucho sentir que el mundo de Canción de Hielo y Fuego es real, palpable, que se sostiene más allá del tema central que se nos relata en estos libros; si quitamos todos los grandes hechos que nos cuentan estas novelas nos queda un escenario sólido, con vida propia, pasado, presente y futuro, lo que a mi parecer sólo consiguen escritores muy meticulosos y entregados a su obra. El devenir de la guerra y las nuevas intrigas que se fraguan están narradas con mucha inteligencia y buen ritmo, aunque hay algunos capítulos en los que el interés decae, al centrarse en hechos que, a primera vista no parecen ser demasiado trascendentes... Pero en esta saga, ¡nunca se sabe! Como he comentado antes, desde que todas las tramas se unen la lectura se vuelve absolutamente trepidante hasta el final y nos encontraremos  con algunas de esas vueltas de tuerca que hacen que el lector se tire de los pelos mientras Martin se carcajea: supongo que para disfrutar plenamente de esta novela río hay que ser un poco masoquista y cada vez queda más claro que a Martin el sado le va y mucho.


Me gustó bastante Danza de Dragones pero le pongo un "pero" de mi cosecha: haberla leído un año después de Festín de Cuervos. Si hubiera sido plenamente consciente de que iba a notar tanto el desfase temporal me habría aventurado a leer los dos libros juntos, según recomiendan algunas guías de lectura que pululan por internet: al fin y al cabo, la historia global fue concebida en un solo tomo y la división se nota: ¡no quiero ni pensar en los fans que llevaban la saga al día y tuvieron que esperar 6 añazos entre una novela y otra! Creo que quizás de este hecho puede venir la decepción generalizada que he percibido al leer otras opiniones: las expectativas crecen y la discontinuidad de la historia en dos tomos de mil páginas no juegan a favor de satisfacer a los más exigentes... Quitando esto, me parece un buen libro, a la altura de los demás: me ha gustado mucho ver distintas facetas de un mismo personaje, conocer los pensamientos de algunos que hasta ahora no tenían voz, intentar adivinar qué pasará en el futuro, desentrañar oscuras profecías... Hubiera agradecido no conocer el mega spoiler que sucede al final pues, si no llego a estar advertida, seguiría todavía flipando en colores, pero a estas alturas, con la fama de los libros y la mala leche de muchos aguafiestas, es imposible escapar de ellos. En resumen, Danza de Dragones es una gran novela, que abre muchos interrogantes de cara al  futuro y cierra otros que llevaban tiempo esperando su conclusión: creo que Martin ha preparado el camino para un sexto libro sólido del que podremos esperar grandes cosas... De momento tendremos que conformarnos con la enciclopedia que hoy ve la luz para ir paliando el mono y habrá que poner alguna velita a los Siete  que haga que los Vientos de Invierno no demoren demasiado en llegar. 

- El conocimiento es un arma, Jon. - El maestre Aemon se limpió la nariz -. Aseguraos de ir bien armado antes de entrar en combate.

24 de Octubre, Día de la Biblioteca.


Hola a tod@s!

No soy una persona a la que le fascine conmemorar días especiales: el año está plagado de efemérides que celebran o pretenden concienciar sobre una enorme variedad de temas y muchas veces me pregunto si realmente sirven para algo... Pero el día de hoy es especial porque es el Día de la Biblioteca y como lectora empedernida y amante de estos mágicos lugares, no quería dejar pasar la ocasión para hacer un humilde homenaje en mi blog a esta institución que tanto me ha dado.


Las bibliotecas llevan entre nosotros más de 4000 años, que ya es decir. En Mesopotamia se situaban en el interior de los templos y servían también como archivo: allí se guardaban los primeros "libros", realizados en tablillas de barro, que seguro le daban un aspecto muy particular a las estanterías. En Egipto las bibliotecas se denominaban "Casas de la Vida" y era allí donde los escribas trabajaban, copiando y coleccionando obras de todo tipo que transcribían en delicados papiros con su preciosa escritura característica.


Grecia fue la civilización antigua que más apoyó a estas instituciones y la que nos ha legado el modelo en el que se basan nuestras bibliotecas: el amor por el saber y por la cultura llevó a que se construyera la más mítica biblioteca de todos los tiempos, la Biblioteca de Alejandría. En ella no sólo se hallaban instalaciones para custodiar y estudiar los textos de todo el mundo conocido que albergaba, sino que también poseía laboratorios, jardines, "salones de actos" e incluso un pequeño zoológico, mostrando ya desde aquel entonces la vocación multifuncional que deben tener estos  espacios. Desgraciadamente la Biblioteca de Alejandría desapareció tras un grave incendio y con ella se perdieron para siempre obras únicas de un valor incalculable.


Roma funda las primeras bibliotecas públicas (aunque no accesibles a toda la población), con secciones separadas para textos griegos y romanos. En la Edad Media las bibliotecas caen en declive y quedan reducidas a los centros religiosos: tras los gruesos y oscuros muros de los monasterios se suelen encontrar tesoros maravillosos en forma de libro: éstos adquieren definitivamente su apariencia actual y contarán en su interior con hojas de pergamino exquisitamente trabajadas a base de miniaturas que le dan a los ejemplares la categoría de joya. 


La Edad Moderna trajo la imprenta y la recuperación de la cultura clásica: la combinación de ambos elementos hizo que las bibliotecas se hicieran más necesarias que nunca. Las grandes familias entendían la posesión de una biblioteca propia como signo de distinción y por ello invirtieron mucho capital en adecuar parte de sus casas para que cumplieran esta función o alentaron la construcción de bibliotecas independientes para que los eruditos pudiesen hacer uso de ellas. Las Universidades y las familias reales de toda Europa se preocuparon también por crear grandes bibliotecas bajo su patrocinio, intentando recopilar la mayor parte del saber escrito que estuviera a su alcance. En el siglo XIX surgen las bibliotecas auténticamente  públicas, a las que pueden acceder todos los ciudadanos sin distinción de clase y en el siglo XX el modelo se consolida, extendiendo la idea de que cualquier ser humano tiene derecho al conocimiento y a la libre información independientemente de su sexo, raza o distinción física o social. 


Ahora, ya entrados en el siglo XXI, considero que las bibliotecas, al menos en España, están en crisis: han pasado de ser una herramienta de conocimiento, realización personal y difusión cultural a ser un elemento políticamente molesto, que "no genera riqueza ni beneficios" y que lo único que hace es "gastar recursos que se podrían invertir en otras cosas más necesarias". Les juro que cuando escucho frases como las que he entrecomillado me hierve la sangre: ¿QUE UNA BIBLIOTECA NO GENERA RIQUEZA NI BENEFICIOS? ¿QUE NO ES NECESARIA? Cómo se nota que los que dicen esto no han pisado nunca una biblioteca, no han tenido la necesidad de acudir a ellas para leer, estudiar o tan siquiera  refugiarse de la lluvia: sabrían que las bibliotecas no son precisamente el agujero negro del dinero público, sino un centro social donde cualquier persona, tenga o no recursos, puede acceder a la información libremente, saciar su curiosidad, fomentar su espíritu crítico y ejercitar su cerebro de la manera que le parezca conveniente, sin tener que resignarse a dar por cierto todo lo que le cuenten los canales oficiales. 


Supongo que la puntilla para estos centros vendrá de la mano del canon de las bibliotecas recientemente aprobado: aunque nos han vendido que el usuario no tendrá que hacer frente a este pago, las administraciones responsables de las bibliotecas (que se mantienen con dinero público, osea, que al final sí que pagamos) tendrán que asumir el costo de que cada persona saque libros en préstamo, lo que redundará en menos fondos para la adquisición de ejemplares y, por supuesto, en menos dinero para el mantenimiento de los edificios y para la contratación de personal cualificado que gestione las bibliotecas. Sin querer meterme en charcos políticos, considero que esta medida por muy de Europa que nos venga es un error y que influirá en que a partir de 2016 la piratería de libros aumente más si cabe. Yo, por mi parte, supongo que dejaré de sacar libros prestados, pues mi conciencia me impide asumir que algo que para mí es una simple afición repercuta en que mi biblioteca de cabecera tenga que hacer un esfuerzo económico que no se puede permitir, pues a duras penas ha logrado mantenerse con los recortes tan grandes que se han hecho a la cultura en los últimos tiempos. 


No quiero terminar esta mega entrada con un sabor amargo, ya que hoy es un día de celebración: sé que no todos los que me leen usan la biblioteca (a algunos les quedará lejos, a otros les dará pereza, a unos cuantos no les gustará leer libros requetemanoseados), pero les invito a que, si pueden, se acerquen a alguno de estos lugares: paseen entre los libros, déjense sorprender por títulos que nunca se hubieran imaginado que existían, tropiécense con alguna de las muchas actividades que seguro que hay hoy planeadas para celebrar el día y, sobre todo, dediquen un minuto a pensar lo que sería un mundo sin bibliotecas; nos han acompañado a lo largo de miles de años así que, en cierto modo, forman parte de nuestro ser.

Sofadicta LePetitHérisson por Nymeria