El poder de los blogs literarios.


En los últimos meses he recibido algunas propuestas de colaboración con mi blog literario que me han hecho reflexionar sobre el papel que jugamos tanto en internet como en el mundo editorial y he llegado a algunas conclusiones que me gustaría compartir. Que conste que este post nace de la hartura que me producen cierto tipo de mensajes, que no lo he pasado por ningún filtro y que refleja sólo MI OPINIÓN al respecto: no voy buscando polémica ni nada por el estilo. Sólo quiero dar rienda suelta a esos pensamientos que a veces rebotan en mi cerebro.


El primer tipo de colaboración del que hablo es más o menos así: el administrador de una página web que se nutre de contenidos ajenos contacta contigo para que participes en su innovador proyecto, vendiéndotelo como la panacea: tus posts llegarán a más lectores, te convertirás en la próxima blogstar y encima serás muy molón al participar en una iniciativa protagonizada por la gente de la calle, el ciudadano de a pie. Todo parece precioso... hasta que nos detenemos a analizar lo que de verdad proponen. El primer dato mosqueante es que se dirijan a ti como "estimado blogger", pues eso da inicio a un correo de lo más impersonal: en mi caso ni siquiera dieron muestras de haber entrado al menos una vez al blog, pues supongo que entonces se habrían molestado en escribir bien el nombre del mismo (no hablo de erratas, hablo de un nombre entrecomillado que se notaba a la legua que pertenecía a una base de datos, pues era el que tenía mi bitácora antes de comprar el dominio). Luego está el mensaje subliminal: ¿POR QUÉ LO LLAMAS COLABORACIÓN CUANDO QUIERES DECIR TRABAJA GRATIS PARA NOSOTROS? Y sí, hablo de TRABAJAR por una sencilla razón: aunque la mayoría de blogs literarios escriban por el puro placer de de compartir sus lecturas, sin recibir remuneración a cambio, colaborar con este tipo de páginas web supone REGALAR CONTENIDO A UNA EMPRESA QUE GENERA INGRESOS POR PUBLICIDAD. Porque sí, amigos, mientras uno "colabora" desinteresadamente, este tipo de webs se nutre diariamente de tus contenidos y de los contenidos de decenas como tú que hacen que dicha página esté bien posicionada en los buscadores, que reciba miles de visitas diarias y, por tanto, miles de clicks en publicidad, que hacen de este NEGOCIO algo muy rentable. Y ustedes me dirán: "bueno, sí, pero es un intercambio: nosotros proporcionamos las entradas y ellos nos dan visibilidad"... Me parece bien si lo ven así, pero a mí no me parece un trato justo: aunque es cierto que te citan y te enlazan a tu página web, estas referencias están tan camufladas que apenas son visibles. Además, y lo más importante, el lector no tiene necesidad de visitar tu blog, puesto que ellos han COPIADO Y PEGADO la entrada en su site y el usuario no tiene necesidad de acudir a la bitácora, así que por el lado del aumento de visitas tampoco le veo ganancias: para ellos es un win-win en toda regla y para nosotros... pues un engañabobos disfrazado de gran oportunidad. 


A ver, quiero dejar bien claro que cada quien hace con su blog lo que mejor le parece, que para eso es suyo, pero he visto algunos comentarios en las redes sociales al respecto que me han parecido de gran ingenuidad y los he atribuido al desconocimiento: NO ES NINGÚN PRIVILEGIO que una página web de este tipo (hay muchísimas en la actualidad) contacte con blogs de cualquier temática para llenar hueco y posicionarse bien. La mayoría de los que estamos aquí somos blogueros porque nos gusta leer y con suerte algunos ganan algo gracias a algún banner o programa de afiliación pero creo que no me equivoco cuando digo que escribimos porque nos apasiona la literatura y queremos hablar de ella. No me parece mal ganar dinero con nuestra bitácora, OJO, lo que sí me parece mal es que nos engañen: lo que no puede ser es que haya blogueros que se rasguen las vestiduras cuando un autor o editorial sugiera pagarles por escribirles una reseña, ya que ellos no son unos vendidos, y luego, por desconocimiento, regalen sus entradas a una empresa que ingresa dinero a espuertas gracias a la mano de obra gratuita que ha conseguido pintando esta colaboración poco menos que como ganar un Oscar. Desengáñate: aunque tengas el mejor blog del mundo (que no lo dudo), este tipo de empresas no te eligieron por tus cualidades, sino porque les faltaba rellenar un hueco con material que tú le ofreces. En el mundo del marketing digital hay una máxima que se repite muchísimo: EL CONTENIDO ES EL REY y a eso le dedican muchísimo dinero las grandes corporaciones: se crean blogs, newsletter,  se alimentan las redes sociales... Eso es un PUESTO DE TRABAJO (social media, community manager, gestor de redes, curador de contenidos, editor digital y un chorro de términos en inglés que no me apetece transcribir) que estos negocios online se ahorran al tener quien se los proporcione alegremente. Si tú estás de acuerdo con esa estrategia y quieres seguir "colaborando" de este modo no me parece mal, siempre que sepas el VALOR REAL de esa pequeña mención en gris de tu autoría y de ese enlace camuflado entre banners publicitarios a tu blog: cada quien hace con su tiempo lo que quiere, pero que sepas que tú estás poniendo la tarta pero no vas a probar el pastel ni de lejos.


El segundo tipo de colaboración que me ha llegado tiene que ver con las editoriales o más bien (supongo) con sus equipos de comunicación. Ocasionalmente colaboro con algunas editoriales que, o bien se han dirigido a mí espontáneamente o bien he acudido yo a ellas interesada en algún libro en concreto. Con el 99% he tenido una buena experiencia: han sido atentos, amables y comprensivos ante mis retrasos en la lectura o mis opiniones negativas sobre alguno de los libros que me han hecho llegar... Soy plenamente consciente del juego que hay detrás: la editorial me facilita un libro gratis a cambio de una reseña en mi blog que, buena o mala (que hablen mal de ti, pero que hablen), es publicidad. Todos sabemos que el sector del libro está de capa caída en nuestro país y cada vez son mayores las pérdidas de estas empresas, así que cualquier ahorro para ellos es una ventaja: es por ello que no dudan en ofrecer ejemplares "gratuitamente" de sus novedades para ahorrarse lo que supondría una costosa campaña publicitaria en televisión, prensa o radio. Las redes sociales, los blogs y Youtube están contribuyendo, además, a llegar a la gente realmente interesada en estos contenidos... A mí esta estrategia me parece muy inteligente, pues al final ganamos todos: las editoriales consiguen difusión  y el bloguero lector consigue lecturas a las que de otra forma le sería imposible acceder. 


Ahora bien, hay que tener cuidado con las formas: no me parece de recibo que una editorial (o su representante en comunicación) te exija hacer cosas que tú no has hecho, no haces, ni harás porque no quieres. Hace poco recibí un correo ofreciéndome un libro en el que poco menos tenía que vender mi alma al diablo: publicar nota de prensa, booktrailer, entrevista, nosécuántos tuits y reseña en menos de lo que canta un gallo, ¡y de una temática que no me interesa en absoluto! Me quedó claro que, en primer lugar, ni se molestan en conocer el blog al que se dirigen (supongo que mirarán el número de seguidores y poco más) y, en segundo, que te piden hacer un TRABAJO (volvemos a lo mismo), cuando ésto para muchos es una afición y, por ello, tenemos otros ritmos: en mi caso, tengo una vida paralela con horarios, deberes, familiares, amigos y sí, lecturas y blog, pero no me dedico a ello de forma profesional. A mí me parece justo intercambiar una reseña por un libro, ganamos todos, pero hacerle la campaña de publicidad completa al equipo de marketing de la empresa por tan "módico precio", como que no: como dicen en mi tierra, las bobas se acabaron.


Que conste que no estoy diciendo que haya que dejar de colaborar con editoriales, pero me gustaría que algunos departamentos de prensa intentaran humanizar a quien está detrás de la pantalla escribiendo un blog literario porque le gusta y le hace el favor de incluir su lectura en la pila de pendientes. Ya sé que para muchos es un chollo lo de recibir libros gratis (personalmente creo que pedir libros que no te interesan por un afán acumulatorio es un error),  pero a mí particularmente me resulta contraproducente una colaboración en la que una de las partes te exige más de lo que es justo y quieres darle y luego te acosa a correos electrónicos para que saques la reseña cuanto antes, aunque ni siquiera te haya llegado el libro (true story). No creo que debamos plegarnos a exigencias injustas por ser, a priori, la parte más débil de la relación: al final el amor es cosa de dos y  pedir la Luna sin ni siquiera referirse a ti por tu nombre es más prostitución que otra cosa. 


Siento la longitud del post; me he puesto a escribir, como he dicho al principio, sin filtros, pero es que, aunque he intentado ignorar el tema, la cabra vuelve al monte y sendos tipos de "colaboraciones" no dejan de aparecer en mi bandeja de entrada semana sí, semana también. Amig@s, hagan lo que quieran con sus blogs y no se tomen a mal mi desahogo, esta es MI OPINIÓN y comprendo que no sea ni compartida ni popular. Lo que sí les quiero pedir es un favor: NO IGNOREN EL PODER DE LOS BLOGS LITERARIOS: muchos les dirán que están de capa caída, que no los lee ni el tato, que en internet no pintan nada... Pero lo cierto es que dentro de las estrategias de venta de muchas empresas, tanto editoriales como webs de contenidos, nuestros blogs son pieza clave, pues permiten la profundida y extensión que quizás no es capaz de ofrecer una red social. Cuando les digan que un blog literario no influye en las ventas del libro en cuestión, no se lo crean: quizás no haya estudios de cuál es el porcentaje de venta que se consigue gracias a este medio, pero la visibilidad en internet y la resonancia en las distintas redes sociales son la mejor y más barata publicidad que se puede conseguir hoy en día, en un mundo hiperconectado como el nuestro. Sigamos escribiendo nuestros blogs por el motivo que sea: hobbie, rutina, diario, difusión lectora, expectativas de futuro; da igual, pero no minusvaloremos nuestra labor y seamos conscientes de que nuestro trabajo es aprovechado por otros, por muy inocentes que sean nuestras intenciones. 


¡Ganadores del Sorteo 3º Aniversario!


Hola a tod@s!

Hoy tengo ganas de alegrarle el día a alguien y por eso, ¡vengo a anunciar a los ganadores del sorteo! Siento no haber podido celebrarlo el fin de semana, tal y como estaba previsto, pero tuve que corregir algunos puntos de la lista de participantes y, además, los Oscars absorbieron toda mi atención... Sin más dilación, aquí doy testimonio de lo que la suerte ha decretado:

PRIMER GANADOR: 


Te llevas el ejemplar de Bartleby, el escribiente.

SEGUNDO GANADOR:


Te llevas el ejemplar de La princesa Tarakanova.

TERCER GANADOR:


Te llevas el ejemplar de Juego de Tronos.


¡Enhorabuena a las afortunadas! Podrán enviarme sus datos postales hasta el jueves 26 de febrero, pues de lo contrario se volverán a sortear los libros no reclamados. Les recuerdo, como había comentado en las bases, que los libros se enviarán por correo ordinario (a excepción de Bartleby, el escribiente, que lo remitirá la propia editorial), por lo que no me hago responsable de los daños o pérdidas que puedan sufrir los paquetes. Muchas gracias a todos por participar, ¡abrazos! ;)



Cotufeando: Edición Especial Oscars 2015 (...y 2).


Hola a tod@s!

Aquí les traigo el segundo post sobre las películas nominadas al Oscar este año: si hace un par de días les hablaba sobre las candidatas a mejor film, en esta entrada quiero comentar otras cintas que he visto que optan a premio por distintas categorías, como actuación o guión. En este grupo hay de todo: películas buenas que quizás merecían mayor reconocimiento y otras que son bastante mediocres y sólo se salvan por algunas interpretaciones destacables... Sin más dilación, ¡comencemos con el destripe! ;)

Dos días y una noches (nominada Marion Cotillard como mejor actriz). El cine francófono me interesa mucho porque el idioma me fascina y porque suele tratar temas más cercanos al común de los mortales que las películas americanas. La trama de Dos días y una noche es de lo más terrenal: después de estar de baja durante un tiempo, Sandra descubre que si quiere conservar su trabajo tiene que convencer a sus 16 compañeros en tan sólo un fin de semana a que renuncien a una prima de 1000 euros, pues ese es el único modo en que su jefe la mantendrá en su puesto. Aunque Sandra se da por derrotada, sus amigos y familia la animan a luchar por su trabajo, con lo que inicia un intenso peregrinaje en el que las emociones están a flor de piel... Marion Cotillard hace uno de los mejores papeles de su carrera retratando a una mujer llena de matices que refleja la desesperación, miedo e impotencia que supone lo injusto de su situación: el espectador no ve en pantalla a una superestrella en acción, sino a una persona real que atraviesa una situación difícil... Para mí, el Oscar  se lo debería llevar ella, sin ninguna duda.


Perdida (nominada Rosamund Pike como mejor actriz). Tenía dudas sobre si ver esta película: por una  parte, me apetecía bastante pero, por otra, quería leer antes el libro en el que se basa. Perdida trata de la desaparición de Amy el día de su 5º aniversario de bodas; a pesar de la preocupación de su marido, todas las sospechas empiezan a recaer en él por una serie de cuestiones que comienzan a salir a la luz... Tengo que decir que, a pesar de las reseñas leídas tuve la buena suerte de olvidar el argumento, por lo que me libré  de los grandes spoilers que dotan de gracia a esta historia y que no voy a contar. Me gustó la trama, la dirección creo que es muy buena (a mí es que Fincher me gusta mucho) y la interpretación de Pike destaca sobre todas las cosas: me da mucha pena no poder recrearme en lo que sucede en la película con su personaje, pero sólo puedo decir que aluciné con su perspectiva, que creo que hacían falta más papeles así para las mujeres en el cine y que ella está increíble. Sinceramente, la categoría de actriz femenina este año tiene el listón altísimo y Pike tiene mucha culpa de que esto sea así. 


Alma salvaje (nominadas Reese Witherspoon como mejor actriz y Laura Dern como mejor actriz secundaria). Basada en un hecho real, nos cuenta cómo Cheryl Strayed, tras una serie de acontecimientos que le hacen perder el rumbo de su vida, decide recorrer a pie el Sendero del Macizo del Pacífico, una ruta de unos 1600 km. sola y sin preparación previa, con la intención de encontrarse a sí misma después de tantos bandazos. No es que el argumento sea la cosa más original del mundo, pero me ha gustado esta historia: creo que Witherspoon caracteriza muy bien al personaje y nos traslada sus miedos y dudas de forma verídica, aunque en los flashbacks pierda la naturalidad que muestra en el camino. Laura Dern interpreta a su madre y representa la bondad y la ternura maternal a pesar de las adversidades, pero para lo poco que sale quizás su nominación sea algo exagerado... De esta peli me quedo con las escenas en que Cheryl intenta cargar con una mochila dos veces más grande que ella y con las ganas de caminar que me entraron al finalizar su visionado: ¡ojalá así se resolvieran todos los problemas de la vida!


Siempre Alice (nominada Julianne Moore como mejor actriz). Que Moore es una de las mejores actrices en activo no hay nadie que lo ponga en duda y que la Academia le debe algún Oscar es una realidad innegable. Parece ser que por fin va a ser reconocida, aunque este no sea el mejor papel femenino del año y tampoco su mejor interpretación. Siempre Alice nos cuenta la historia de una brillante y exitosa profesora universitaria que es diagnosticada de Alzheimer con tan sólo 50 años. La interpretación de Moore es lo único que salva una película con un tufillo a telefilm que tira para atrás: ella encarna perfectamente el deterioro de la enfermedad y el dolor que le supone olvidarse de todo, incluso de comunicarse, que es precisamente en lo que se ha especializado. En un elenco en el que el resto de actores parecen de cartón piedra, su interpretación brilla, pero para mí no es lo mejor del año. La película además, me deja con una duda: ¿me está queriendo decir que es peor tener Alzheimer si eres joven, rico y triunfador que si eres un abuelo analfabeto y humilde? Porque, hasta donde yo sé, la enfermedad es igual de horrorosa para todos...


Foxcatcher (nominados Steve Carell como mejor actor y Mark Ruffalo como mejor actor secundario). No tenía ni idea de lo que iba esta película hasta que me auto - spoileé el final escuchando un podcast de cine. Aún así, su trama me sorprendió, porque es tan increíble como cierta. Foxcatcher se basa en un hecho real: el multimillonario John du Pont decide formar un equipo de lucha de alto rendimiento e invitará al campeón olímpico Mark Schultz a formar parte de él. Éste, que se entrena con su hermano Dave, también campeón, decide aceptar y formar parte del nuevo equipo (llamado Foxcatcher), iniciando una relación compleja y tormentosa con Du Pont, que querrá ser padre, entrenador, amigo, protector... La historia es muy rara, de verdad, y la película mantiene la tensión en todo momento: las nominaciones de Carell (que hace de Du Pont) y de Ruffalo (el hermano del protagonista) son muy merecidas, aunque debo decir que Channing Tatum tampoco lo hace nada mal. La película es lenta, agobiante, extraña... No se la recomendaría a todo el mundo, pero es curiosa de ver. 


Nightcrawler (nominada a mejor guión original). No tenía ni la más remota idea de lo que iba esta peli, sólo sabía que su actor principal, Jake Gyllenhaal, había estado nominado a todos los premios posibles por su actuación y fue una sorpresa que no lo consideraran para el Oscar... Cuando empecé a ver la cinta flipé, tanto por la caracterización del actor, que me pareció de lo más creepy (no encuentro palabra en español que defina mejor esa sensación) como por su trama: va sobre un pobre diablo que un día se da cuenta que el periodismo sensacionalista puede ser su vía para salir de la mediocridad y conseguir lo que quiere... Lou Bloom, el protagonista, es un tío de lo más inquietante: frío, vehemente, sin escrúpulos, arribista, pero con una imagen de mosquita muerta que le hace medrar. En el amarillismo encontrará su lugar en el mundo, haciendo de los primeros planos de la desgracia su satisfactorio modo de vida. A pesar de que la película me ha provocado alguna que otra pesadilla, de las nominadas de la categoría yo le daría mi voto por el riesgo y la dura crítica que lleva implícita. Mi reconocimiento también para Gyllenhaal y para Rene Russo, pues hacen dos papeles memorables.


Puro vicio (nominada a mejor guión adaptado). Partamos de la base de que no he leído la novela original de Pynchon, así que no sé si es una buena o mala adaptación. Lo que si sé es que tengo un libro menos en la lista de pendientes. Puro vicio es una psicodélica historia de detectives en los años sesenta: Doc Sportello (un estupendo Joaquin Phoenix) comienza a investigar la desaparición del amante de su ex a petición de ésta. Los métodos de Sportello son de lo más peculiares, al igual que él mismo, un hippie falto de higiene y exageradamente fumado, que vive situaciones de lo más raras con un montón de personajes peculiares que entran y salen de escena como Pedro por su casa. Aunque algunos diálogos me hicieron gracia, no me gustó nada la película: me pareció muy lenta, pretenciosa, enrevesada y no la terminé de entender. Sé que Paul Thomas Anderson es un director reverenciado por los más culturetas pero no logro conectar con él: aunque Magnolia me enamoró, The Master se me atragantó un poco y con ésta estuve a un tris de abandonar: sólo salvaría su estética y algunas actuaciones. 


Into the woods (nominada como mejor actriz secundaria Meryl Streep). No tenía intención de ver esta película por una pequeña manía personal: me llevo muy mal con las adaptaciones de cuentos infantiles en la pantalla hechas por actores de carne y hueso. Pero cuando, para sorpresa de casi todos nominaron a Streep como mejor actriz secundaria, me vi obligada a hacerle hueco. Into the woods es una película musical que le da una vuelta de tuerca a los cuentos tradicionales: veremos una curiosa adaptación de las aventuras de Caperucita Roja, Jack y las Judías Mágicas, Cenicienta, Rapunzel y algunos más. El film está dividido en dos partes claramente distinguibles: en la primera, un panadero y su esposa tienen que conseguir una serie de objetos para romper con la maldición que les ha impuesto la malvada bruja (Streep) y en la segunda, tendrán que enfrentarse a un gigante que asola el reino en el que viven. La primera parte me pareció simpática y se me pasó relativamente rápido, pero la segunda... vaya tostón. Streep interpreta este papel con los ojos cerrados, pero me planteo si la nominaron por costumbre o porque es de lo mejor del año: aunque destaca en la peli, tampoco es que resulte inolvidable...


El juez (nominado como mejor actor secundario Robert Duvall). Esta cinta nos habla de la complicada relación entre Hank (Robert Downey Jr.) un exitoso picapleitos de la gran ciudad, especializado en sacarle las castañas del fuego a los culpables más evidentes y su padre, el juez Palmer (interpretado por Duvall), un respetable magistrado de una pequeña localidad de Indiana. Hank vuelve a su pueblo después de muchos años para asistir al entierro de su madre, desencadenándose una serie de acontecimientos que lo anclarán allí más tiempo del deseado. El film navega entre dos aguas: la típica historia del triunfador que reniega de sus raíces y acaba encarándose con el pasado  y una intensa trama judicial, pero lamentablemente no termina de decidirse por ninguna de las dos. Creo que el error de la película es no apostar sin titubeos por el drama procesal e intentar dotar de humanidad al protagonista a través de escenas ajenas al problema central que atufan a telefilm a la legua. Duvall hace una interpretación impecable y, aunque creo que éste Oscar va para Simmons, no me extrañaría que diera la campanada...

Pues, ¡hasta aquí el pescado vendido!  Espero que no les haya aburrido demasiado este especial cinéfilo que me he marcado este año en el blog y que hayan anotado alguna sugerencia para ver. Ahora queda esperar qué pasará esta noche en los Oscars y a dónde irán a parar los premios... ¡Ya les contaré cómo me va en mi porra particular! ;)

Cotufeando: Edición Especial Oscars 2015 (1...).


Hola a tod@s!

Como muchos de ustedes sabrán, este domingo se celebra la gala de los Oscars de este año. Debo confesar que estos premios me trastocan: mientras que normalmente me cuesta encontrar tiempo para ver películas, cuando se acercan los Oscars me propongo ver todas las nominadas, me informo sobre el estado de la carrera y hago mis propias predicciones (con suerte desigual, para qué vamos a negarlo): vamos, que soy super fan de este evento, a pesar de que muchas veces no estoy de acuerdo con sus decisiones. Creo que todo empezó hace un par de años cuando un grupo de amigos separados geográficamente por las circunstancias decidimos hacer una porra relativa a esta celebración para mantenernos unidos de alguna forma... La tradición se mantiene pero me he vuelo muy competitiva con el paso de los años porque ¡quiero ganar por goleada!

Este año he tenido la suerte de ver todas las películas nominadas en las categorías principales (película, director, guión original y guión adaptado) y también algunas que sólo tienen nominaciones interpretativas: paso a comentar brevemente lo que me han parecido todas ellas, excepto Boyhood y Gran Hotel Budapest, de las que ya hablé en su momento. Aviso que la entrada va a ser un pelín larga y, de hecho, haré una segunda parte para no saturarles demasiado; ¡espero que mis impresiones les sirvan para elegir sus próximas sesiones de cine!


Descifrando Enigma: me apetecía mucho ver esta película porque me encanta Benedict Cumberbatch como actor, pero no sabía realmente quién era Alan Turing: en lo que investigué un poco sobre este personaje, me interesó aún más comprobar cómo pensaban retratar su fascinante historia. Descifrando Enigma es una película muy correcta y clásica: buenas interpretaciones, buena dirección, buena fotografía... y cero implicación real a la hora de contar la vida de este matemático. Me parece que el guión pasa de puntillas sobre muchos de los problemas que tuvo que afrontar Turing y especialmente sobre su desdichado final, en el que apenas se mojan de refilón; no digo que hubiera que caer en el morbo o en el melodrama, pero me habría parecido más correcto y honesto para el espectador que se profundizara en los hechos que llevaron a este brillante hombre al repudio. En definitiva, la película tiene todo para gustar pero le falta la chispa necesaria para ser un biopic inolvidable y  convertirse en el merecido homenaje que merecía este hombre singular.


Birdman: mi error con esta película fue ver el trailer, pues me hice una idea equivocada de lo que me iba a encontrar. El film trata de una antigua estrella del cine, famosa por interpretar al superhéroe Birdman, que quiere demostrar su talento interpretativo, por lo que se encarga de producir su propia obra teatral. La cinta es un ejercicio de precisión cinematográfica increíble: rodada en plano-secuencia vemos cómo la trama fluye de manera continua, acompañando a los actores en su periplo dentro y fuera de las bambalinas. Destacan las actuaciones de Keaton, Norton y Stone (los tres nominados), que se ve que aportan su propia experiencia vital al desarrollo de la trama (el parecido entre la vida real de los actores y su papel en la cinta es asombroso, lo que incide aún más en el aura de metacine que planea sobre la película). Aunque en un primer momento me desilusionó, ahora mismo creo que es la mejor película a nivel técnico, una de las mejores a nivel interpretativo y de  las que más me han gustado de todas las nominadas: me parece que, aunque la trama no es para nada original, su estilo es único y significativamente revolucionario.


Selma: Poco se escuchó hablar de esta película en un principio como candidata, pero al final consiguió la preciada nominación. Selma nos cuenta la lucha de la población negra del sur de EE. UU por hacer efectivo su derecho al voto, que era sistemáticamente violado. Esta reivindicación está liderada por Martin Luther King (interpretado por un excelente David Oyelowo) y su grupo de afines. La película es interesante por lo que trata y cuenta con sólidas interpretaciones, pero no da la sensación de ser una cinta redonda: en ocasiones se estanca y pierde ritmo, lo que contrasta con la intensificación de los hechos que nos están relatando. Entiendo que ahora más que nunca sea necesario reivindicar la figura de King, sobre todo con los problemas raciales que están surgiendo en EE. UU, pero no creo que esta película tenga la fuerza suficiente en su conjunto para subrayar su papel y agitar conciencias adormecidas ni para convertirse en una cinta de visionado obligatorio: cumple adecuadamente pero no deja huella.




La teoría del todo: otro biopic más; es significativo que, de las ocho nominadas, cuatro se basen en personajes reales. Esta película nos cuenta la vida de Stephen Hawking desde sus años como estudiante, cuando se le detecta ELA, hasta prácticamente nuestros días. De todos los retratos a personajes reales de la categoría, creo que éste es el mejor: Eddie Redmayne hace un trabajo inconmensurable metiéndose en la piel del científico, pues tanto a nivel físico como emocional lo borda y traspasa la pantalla. Técnicamente está muy bien rodada y la dirección es suficientemente elegante como para no hurgar en cuestiones morbosas de la enfermedad, a la vez que muestra el lento pero evidente deterioro del protagonista. Estamos, otra vez, ante una película de factura correcta, muy del gusto de la Academia, que no creo que pase a la posteridad, pero que retrata dignamente una profunda historia de amor y superación personal sin caer en el melodrama barato: sólo por eso, merece la pena su visionado.


Whiplash: ésta es la que más me ha gustado (con diferencia). Whiplash nos cuenta la historia de un chico normal que sueña con convertirse en el mejor baterista de jazz de la todos los tiempos. Ha logrado ingresar en la escuela de música más selecta del país, e incluso logra que uno de los maestros más exigentes lo incluya en su banda de música... Y aquí empezará su infierno; este profesor utiliza unos métodos marciales para conseguir lo que quiere y llevará al límite a nuestro protagonista, que ya de por sí se exigía lo suyo. Aunque la trama sea la típica "la fama cuesta y aquí es donde vais a empezar a pagar", resulta refrescante por  la compleja personalidad del protagonista, un chico que lo da todo, literalmente, por conseguir su objetivo, aunque eso le lleve a comportarse como un gilipollas. J.K. Simmons retrata estupendamente al intimidante profesor coprotagonista, así que juraría que el Oscar ya es suyo. La película va ganando en intensidad poco a poco hasta una parte final memorable; esto y su estupenda banda sonora hacen de ésta una película brillante y muy recomendable de ver.


El francotirador:  mi esquema mental no encaja con el trasfondo de esta película: me parece una barbaridad considerar  como "héroe" a un tío que mata gente como si fueran presas de caza. Bradley Cooper interpreta a Chris Kyle, un soldado de élite que ostenta el record en número de bajas enemigas del ejército americano: el actor intenta dotar de humanidad a un personaje que, por lo que averigué después era un fanático ultranacionalista con buena puntería. No me gustó mucho comprobar como Eastwood, director de la cinta, decidía "dulcificar" la imagen de un hombre que calificaba públicamente a todos los iraquíes como salvajes que merecían morir. Tampoco me gustó el retrato de todos los americanos como buenos, injustas víctimas del mal y héroes inmaculados mientras que los iraquíes son el equivalente a Lucifer... Creo que es lo más maniqueo que he visto últimamente y ni siquiera plantea nuevas perspectivas sobre las guerras contemporáneas: The hurt locker y Zero Dark Thirty contaban lo mismo y mejor o por lo menos con más autocríritca. Aunque técnicamente no se puede decir que sea mala, la propaganda implícita de esta cinta es abrumadora y, a mi gusto, detestable.


Hasta aquí mi comentario de la categoría de mejor película, que se solapa con otras como interpretación o guión. Como ven, hay cintas para todos los gustos, desde lo histórico a lo más contemporáneo... Lo bueno de este año es que casi todas (exceptuando las más clásicas), tienen un lenguaje particular e innovador que seguro que marcará el camino para el cine del futuro. Espero realizar otra entrada para comentar las películas que tienen alguna nominación en otras categorías, ya que hay otras obras que vale la pena tener en cuenta y se quedaron fuera de la lista de lo mejor del año para la Academia... ¿Han visto alguna de estas pelis? ¿Cuál es la que más les apetece ver? ¿Qué cinta creen que merece ser premiada como la mejor del año?

Participantes del Sorteo 3º Aniversario.


Hola a tod@s!

Después de un mes de sorteo, ¡habemus lista de participantes! Ante todo, muchas gracias por la buena acogida que ha tenido: creo que los tres libros en juego son estupendos y harán muy felices a sus próximos destinatarios. He comprobado uno por uno todos los enlaces que han aportado y las irregularidades detectadas (que haberlas haylas) están especificadas bajo los comentarios pertinentes en la entrada de participación. Afortunadamente me han dado poco trabajo en este sentido y por ello les doy de nuevo las gracias; ya saben que yo no me prodigo demasiado realizando sorteos y ¡me agrada mucho que me lo pongan tan fácil! Si detectan algún error u omisión, háganmelo saber a la mayor brevedad posible, ya que intentaré dar a conocer a los ganadores este mismo fin de semana. ¡Mucha suerte a tod@s! ;)

  • Lesincele: 6 puntos. 1 - 6
  • Tardes de sofá, manta y libro: 4 puntos. 7 -10.
  • Ángeles  Arca  Bustelo: 6 puntos. 11 - 16.
  • Isaura B.P.:  8 puntos. 17 - 24.
  • Xaquelina Matesanz:  6 puntos. 25 - 30.
  • Caminante:  8 puntos. 31 - 38.
  • Isabel: 4 puntos. 39 - 42.
  • Enzo:  8 puntos. 43 - 50.
  • Lady Aliena:  6 puntos. 51 - 56.
  • Carax:  5 puntos. 57 - 61.
  • Libros Eris: 9 puntos. 62 - 70.
  • MDolores:  7 puntos. 71 - 77.
  • Laura Fernández:  5 puntos. 78 - 82.
  • Poetisa:  6 puntos. 83 - 88.
  • Fuensanta García: 5 puntos. 89 - 93.
  • Zamarat: 4 puntos. 94 - 97.
  • Isa – Janis: 5 puntos. 98 - 102.
  • Quilu:   7 puntos. 103 - 109.
  • Ana Mª García: 5 puntos. 110 - 114.
  • Emma: 5 puntos. 115 - 119.
  • El libro de los viernes:  4 puntos. 120 - 123.
  • Nerea González: 5 puntos. 124 - 128.
  • Teresa:  6 puntos. 129 - 134.
  • Lunilla: 7 puntos. 135 - 141.
  • Turalitera: 5 puntos. 142 - 146.
  • Montse:  5 puntos. 147 - 151.
  • Norah Bennett: 5 puntos. 152 - 156.
  • If I had a book: 8 puntos. 157 - 164.
  • Laura Coll: 6 puntos. 165 - 170.
  • Marisa G.:  9 puntos. 171 - 179.
  • Eyra:  9 puntos. 180 - 188.
  • Cartafol:  8 puntos. 189 - 196.
  • Martiti: 2 puntos. 197 - 198.
  • Vanesa  Jiménez: 4 puntos. 199 - 202.
  • Marilú Cuentalibros:  8 puntos. 203 - 210.
  • Ana: 4 puntos. 211 - 214.
  • Manuela:  7 puntos. 215 - 221.
  • Lu:  5 puntos. 222 - 226.
  • Isabel Macías: 5 puntos. 227 - 231.
  • Marta:  6 puntos. 232 - 237.
  • Lidia Casado:  7 puntos. 238 - 244.
  • Ángela León: 8 puntos. 245 - 252.
  • Jaime Ariza:  6 puntos. 253 - 258.
  • Galena:  6 puntos. 259 - 264.
  • Yurika:  3 puntos. 265 - 267.
  • Albanta:  7 puntos. 268 - 274.
  • Narayani:  6 puntos. 275 - 280.
  • Margari: 8 puntos. 281 - 288.
  • Igone:  7 puntos. 289 - 295.
  • MaraJSS: 7 puntos. 296 - 302.
  • Maidafeni:  7 puntos. 303 - 309.
  • Susana:  6 puntos. 310 - 315.
  •  MaríaT (In the Nevernever):  6 puntos. 316 - 321.
  • Nosolo Leo:  6 puntos. 322 - 327.
  • Criscris: 7 puntos. 328 - 334.
  • YsaSJ:  6 puntos. 335 - 340.
  • Celia:  4 puntos. 341 - 344.

Vinieron para quedarse... (XX).


Hola a tod@s!

Voy a aprovechar este día de San Valentín para hablarles de ciertas relaciones que he iniciado: en los últimos meses he tenido varios flechazos amorosos y a todos me los he llevado al huerto, sin ningún tipo de remordimiento ante tal promiscuidad... ¡Es lo que tiene ser una enamorada de los libros! Paso a enseñarles las últimas obras que se han instalado en mi estantería y en mi corazón: llegaron en diciembre y en enero, ¡no se crean que me lié con todas de sopetón! Eso sí, aviso que después de esta orgía de títulos nuevos me da que pocos novios van a entrar próximamente a mi casa: me he propuesto hacerle más caso a mis "pagafantas" particulares, que llevan tiempo esperando a que tengamos una cita y no hago más que darles largas... Así que puede que ésta sea la última entrada nutrida en las que les muestre los libros que vinieron para quedarse.



Empezamos por el grupo de los resultones: tanto Inercia (ganado en un sorteo organizado por Laky) como A las ocho en el Novelty (mi bloguero invisible de este año, que vino de la mano de Marisa G.) no eran libros que me atrajeran a primera vista: no tenían un físico espectacular que me impactara, así que por ese lado no me iban a conquistar... Sin embargo, pasó con ellos lo mismo que puede pasar en la vida real: aunque el chico no te guste, si te empiezan a hablar maravillas de él, te va picando la curiosidad y quieres saber más, por si estás dejando pasar un buen partido... Cuando me interesé por Inercia me di cuenta de que su rollito de ciencia - ficción me atraía, por lo que espero conocerlo más en breve y sobre A las ocho en el Novelty son tantas las buenas referencias que tengo que pasar de él sería hacerle un feo, y yo no soy de esas.


En esta foto les muestro el grupo de los populares: por un lado, La marca de la luna (ganado en el blog de Francisco), un libro del que se ha hablado muchísimo en la blogosfera y que llama la atención por las buenas sensaciones que despierta en casi todos sus lectores: seguro que quedar con él será una experiencia satisfactoria. Por otra parte tenemos Mañana a las seis (ganado gracias al blog de Igone), que lo meto en la categoría de los populares porque su autora es una famosa presentadora de televisión: a pesar de estar ante un "hijo de", confío en que sea un libro hecho y derecho que me haga pasar un buen rato entre sus páginas...


El llanto de la isla de Pascua y Kichay (ganados en el blog de Lesincele) forman parte de la categoría "chiquitos pero matones": son obras de autores noveles que en principio pasarían desapercibidas, pero que poco a poco se han hecho un hueco en el corazón de muchos lectores. Ambos me parecen interesantes y tengo ganas de saber qué es eso que tienen que enamora: ¿seré capaz de caer en sus redes?


Y aquí están ellos, los seductores: ¿quién no querría acogerlos en su casa y pasar todo el tiempo posible admirando su belleza? El misterio de Gramercy Park y La señorita Mackenzie eran los dos libros dÉpoca que me faltaban para completar la colección (aunque me acabo de enterar de que hay novedad a la vista... ups!). No nos engañemos: enamorarse de estos chicos puede salir caro, pues tener esa figura cuesta su dinerillo... Afortunadamente accedí a ellos gracias a una oferta especial: mi librería de cabecera te regala el 10% de tus compras por cada 10 libros que adquieras y, como el año pasado se me fue la mano haciéndome con libros, uno de los dos me salió gratis. Estas dos novelas me parecen físicamente preciosas y estoy casi segura de que su interior estará en consonancia: ¡ahora sólo queda esperar al momento adecuado para dar rienda suelta a la pasión!


En esta imagen les traigo a mis chicos incomparables: son dos cómics muy distintos entre sí pero que me tienen loquita. En el lado izquierdo vemos Amarillo, el último tomo (hasta el momento) de la saga Blacksad, una serie de novela negra ambientada en un mundo donde los animales adquieren forma humana que tiene un carisma especial. Este fue mi autorregalo de Navidad  y estoy contentísima de tener por fin los cinco tomos que han salido en mi estantería: sólo he leído el primero, que es una pasada, y estoy segura que los demás estarán a su altura. Mi otro noviete fue el regalo de un buen amigo que pasó el fin de año en París y decidió traerme como souvenir La Galère d´Obélix (El mal trago de Obélix en español). Soy supermegamaxifan de los cómics de Astérix, me encantan, son de mis historietas favoritas y me hizo mucha ilusión recibir este regalo: no me lo esperaba en absoluto y me llevé una sorpresa muy agradable: ¡si es que se me gana con muy poco!


Para terminar, aquí está mi pretendiente extranjero: aunque el cómic de Astérix está en francés, creo que será menos reto entablar una relación con aquel (al fin y al cabo nos conocemos desde hace tiempo) que con éste libro de aquí: se trata de The storied life of A.J. Fikry y lo conocí gracias a una investigación en comandita sobre las novelas que más habían enamorado en 2014 en el panorama anglosajón. Esta obra (que está traducida al español como Las mil y una historias de A. J. Fikry) será, de todos los libros que he mostrado, con el que primero inicie una relación: junto con otras blogueras nos disponemos a hacer de este libro nuestro "toy boy" particular a partir del día 22 de febrero, cuando empecemos a descubrirlo conjuntamente... ¡Iré contando a través de Twitter cómo va nuestro encuentro!

Pues nada más, amig@s, ¡esto es todo por hoy! ¿Qué me dicen ustedes, les enamora alguno de estos libros? ¿Cuál será su próxima cita lectora? ¿Me recomiendan hacerle caso a alguno de estos muchachos en particular? ¡Aconséjenme, que no quiero que me partan el corazón! Abrazos! ;)

Guía del autoestopista galáctico.


El libro que hoy les traigo es uno de esos que poseen un aura especial: quizás muchos no sepan de qué trate, pero es improbable que no hayan escuchado su nombre alguna vez. Y es que un título como Guía del autoestopista galáctico no es de esos que pasen desapercibidos: genera sorpresa, curiosidad, incertidumbre... Si además le sumamos cierta reverencia a su alrededor por haber dado lugar a muchísimos elementos que han pasado a formar parte de la cultura popular en su faceta más friki, podemos decir que estamos ante una obra de culto. Supongo que cuando Douglas Adams, su autor, escribía guiones para una loca radionovela que se desarrollaba en el espacio exterior no sabía que la criatura se iba a convertir en un clásico contemporáneo de la ciencia-ficción que tiene hasta su propia festividad, pero lo cierto es que esta "trilogía en cinco libros" (como él mismo definió), rompió todos los moldes. Yo conocí este libro hace muchos años, en alguna clase de literatura del instituto, y su nombre se me quedó fijado: entre tanto título serio y trascendente surgía esta guía que casi parecía reírse de los demás... Pero no me decidí leerlo hasta hace unos meses, cuando empecé a pensar en él de manera insistente y sin venir mucho a cuento: cuando esto me pasa lo único que se me ocurre es obedecer inmediatamente a mi cerebro, no sea que se enfade. Fue así como me convertí en viajera intergaláctica de manera oficial.


Arthur Dent es un tipo normal y corriente que un día se encuentra con que van a demoler su casa para construir por allí una vía de circunvalación. Arthur protesta enérgicamente, pero la cosa no parece que vaya a tener un final feliz... Aparece entonces su buen amigo Ford Perfect, que parece tener algo importante que contarle: entre cerveza y cerveza Ford le confiesa a Arthur que es un extraterrestre de incógnito que lleva 15 años en la Tierra investigando para contribuir a la Guía del autoestopista galáctico y que el planeta está a punto de desaparecer porque se va a construir una autopista hiperespacial que pasa por allí. El sorprendido Arthur no da crédito a lo que está escuchando pero, ante la precipitación de los acontecimientos, decide seguir a su amigo, comenzando una aventura en la que se adentrará en nuestro vasto Universo, conociendo diferentes lugares y personajes a cuál más peculiar, al tiempo que se inicia en los secretos de la guía que da nombre a esta novela.


La mejor definición para hablar de los personajes de esta novela sería "fuera de lo común"; el más corriente es Arthur, con el que nos podemos identificar al ser un humano simple y sencillo que, de pronto  se encuentra inmerso en un viaje inesperado donde conocerá otras culturas muy diferentes de la suya, que se manifiestan de formas que nunca imaginó posibles. Destaca también el alegre y optimista Ford Perfect, amigo de Arthur, que será su cicerone en su periplo espacial: a través de él conoceremos mejor los entresijos de la guía que da nombre al libro y será quien le muestre a Arthur (y a nosotros) las peculiaridades de la Galaxia. Tras algunas peripecias intermedias, Arthur y Ford llegan a la nave Corazón de Oro, en la que entablarán amistad con sus tripulantes: Zaphod Beeblebrox, que tiene dos cabezas, es expresidente de la galaxia y tiene unas ideas un tanto descabelladas, Trillian una humana que lleva ya tiempo en el espacio y se maravilla con cada cosa nueva que surge o Marvin, el androide paranoide, de espectacular inteligencia pero con una autoestima por los suelos que hace que esté todo el tiempo quejándose (con mucho arte, eso sí). Estos y otros personajes deambulan por este libro singular en el que, entre risas y situaciones absurdas vislumbramos también algunas píldoras de sabiduría sobre el sentido de la vida y cómo tomarse las cosas con menos dramatismo.


A pesar de enmarcarse dentro del género de la ciencia - ficción, Guía del Autoestopista Galáctico es un libro ligerito, muy fácil de leer y sin ninguna complicación metafísica: aunque toma como referencia el espacio, la tecnología y diferentes formas de vida, no vamos a encontrar conceptos aturullantes y, si los hay, serán utilizados de una manera irónica, precisamente para burlarse un poco de la vertiente más seria del género. La novela está plagada de diálogos que muestran la acción permanente de nuestros personajes, que no paran quietos desde que salen de la Tierra: todo es nuevo, todo son aventuras, hay mucho por descubrir y experimentar. La historia está impregnada de un humor disparatado y delirante con el que no creo que conecte todo el mundo. En mi caso y a pesar de que me gusta mucho esa ironía absurda, confieso que no me llenó tanto como imaginaba que lo haría: hay partes con las que me lo pasé muy bien, pero otras me resultaron más bien pesadas... Lo que más me gustó del libro, sin ninguna duda, fueron las entradas de la guía incluidas en el transcurrir de la novela: Douglas insertó partes del manual del autoestopista galáctico en el discurrir de la historia, y todas ellas me resultaron frescas y divertidas, deseando que ocuparan más espacio del que lo hacen; sin querer despreciar al resto de la novela, creo que la verdadera genialidad del libro está en estos fragmentos, que son tan surrealistas como maravillosos.


Si les soy cien por cien sincera, este libro ha supuesto una pequeña decepción para mí: esperaba mucho de él y no me correspondió como a mí me hubiera gustado. La historia es divertida, a los personajes se les coge cariño pronto y la prosa no resulta nada complicada, pero supongo que yo me había dejado llevar por la mitología de alrededor inflando mis expectativas hasta el infinito y más allá. A esto hay que sumarle que yo creía que la guía en sí tenía mucho más protagonismo del que tiene en realidad (de hecho, pensaba que todo el libro estaba escrito a modo de guía) y, al ver que esto no era así, aumentó mi desencanto. A pesar de todo, me parece que Guía del autoestopista galáctico es un libro que gustará a todo buen friki (como comenté, aquí está la cuna de muchos chistes y lemas de este mundillo) y a cualquier lector que disfrute de una historia diferente, que emana originalidad por los cuatro costados y con un punto de irreverencia que la convierten en una novela única e incomparable.

La Guía del autoestopista galáctico tiene varias cosas que decir respecto a las toallas.                 Dice que una toalla es el objeto de mayor utilidad que puede poseer un autoestopista interestelar. En parte, tiene un gran valor práctico: uno puede envolverse en ella para calentarse mientras viaja por las lunas frías de Jaglan Beta; se puede tumbar uno en ella en las refulgentes playas de arena marmórea de Santraginus V, mientras aspira los vapores del mar embriagados; se puede uno tapar con ella mientras duerme bajo las estrellas que arrojan un brillo tan purpúreo sobre el desierto de Kakrafun; se puede usar como una vela en una balsa diminuta para navegar por el profundo y lento río Moth; mojada, se puede emplear en la lucha cuerpo a cuerpo; envuelta alrededor de la cabeza, sirve para protegerse de las emanaciones nocivas o para evitar la mirada de la Voraz Bestia Bugblatter de Traal (animal sorprendentemente estúpido, supone que si uno no puede verlo, él tampoco lo ve a uno; es tonto como un cepillo, pero voraz, muy voraz); se puede agitar la toalla en situaciones de peligro como señal de emergencia, y, por supuesto, se puede secar uno con ella si es que aún está lo suficientemente limpia". 

Previously... (XIII).


Hola a tod@s!

Han pasado dos meses desde mi último Previously, así que éste viene cargadito: la culpa fue del chachachá, o más bien de las Navidades y sucesivos, que me impidieron planificar correctamente las entradas del blog. Voy a intentar ser lo más breve posible, pero les aviso que en este post recopilo lo que ha sucedido en mi vida lectora los dos últimos meses: podía haberme limitado a hablar de enero, pero me daba mucha penita no mencionar lo que leí y reseñé en diciembre así que, aún a riesgo de que no se quede ni el tato lo incluyo, que al fin y al cabo, el blog también me sirve como diario para recordar las páginas entre las que he nadado. Sin más dilación, ¡aquí van mis últimas lecturas y opiniones al respecto!


Lo reseñado:

Las reseñas de los últimos meses han sido pocas pero considero que variadas: como tengo un montón de opiniones por redactar, he intentado ir variando las temáticas para que no se me aburran y piensen que siempre hablo de lo mismo. En diciembre cuatro libros marcaron el mes: empecé celebrando el cumpleaños de Platero y yo, un clásico inmortal que había leído hace muchos años y que volvió a llenar de poesía mi imaginario personal. Seguí mostrándoles El mapa del caos, una novela que significó el frustrante desenlace de una trilogía que me había hecho pasar grandes ratos: supongo que la culpa es mía por no ser capaz de conectar con el universo del autor una vez más, pero creo que algo de responsabilidad tienen también las más de 300 páginas que le sobran a la historia... Para felicitarles las fiestas me decanté por enseñarles cómo es Una Navidad con Croqueta y Empanadilla, un pequeño cómic de lo más adorable que es capaz de enternecer hasta al grinch más cascarrabias. Y, como colofón de un año de buenas lecturas, le llegó el turno a Virginia Woolf y su Orlando, una historia con la que tenía cuentas pendientes y que consiguió hipnotizarme: se las recomiendo mucho. 

Enero fue mucho menos fértil en reseñas: el comienzo del año me arrolló por completo y apenas he tenido tiempo (y fuerzas suficientes, para qué negarlo) para dedicarme seriamente al blog. Entre repasos, retos, celebraciones, sorteos y proposiciones se me ha ido el mes sin apenas hablar de libros, que es para lo que estamos. Decidí que mi primera reseña del año fuera la de La estrategia del pequinés, un libro que leí en verano, que me gustó mucho y que me apetece recomendar: es una novela negra diferente, con sabor canario, que creo que sorprenderá a la mayoría. También hablé de Dora Bruder, obra del flamante ganador del Nobel de Literatura Patrick Modiano: a pesar de utilizar un punto de vista novedoso para contar su historia, me pareció un autor algo frío y distante y no creo que repita con él en breve. En mi página de Facebook le hice hueco a un pequeño álbum ilustrado, Cereza, Guinda, una delicada historia de soledad infantil que, en pocas páginas, consigue impactar al lector gracias a su cándida profundidad.


Lo leído:

Durante los últimos meses, he leído de todo un poco: desde grandes obras clásicas, como los ya comentados Platero y yo, Orlando o la primera parte de Don Quijote de la Mancha (finalizado a raíz de un reto que hizo que este libro me acompañara durante todo 2014), a encantadores cómics como Una Navidad con Croqueta y Empanadilla, pasando por otras historias sin una etiqueta tan visible pero con un alma singular. En esta categoría encontramos Un hotel en ninguna parte, novela de nuestra compi Mónica-Serendipia que me acompañó durante un viaje y me ayudó a mantener mi cabeza aún más en las nubes con las hermosas descripciones del Bosc de les Fades, un lugar en el que, sin duda, desearía perderme. También me dejó huella La nieta del señor Linh: mira que me lo habían recomendado, pero como escéptica titulada no pensaba que me fuera a impactar tanto... ¡Qué maravilla de libro! No sé cómo se puede decir tanto en tan pocas páginas... No se lo pierdan, es una joya. Felices los felices era una obra que me atraía muchísimo por culpa de su nombre, tan sonoro en el área de las lecturas impulsivas de mi cerebro... Sin saber mucho de qué iba lo leí y me gustó, aunque sin grandes alharacas. Y uno que llevaba tiempo queriendo leer y que me atrajo desde un primer momento por culpa de su bellísima portada fue El devorador de calabazas, una historia que me sorprendió mucho por su modernidad, por los temas que abarcaba y por la manera en la que la autora los resolvía: me dio para pensar varios días después de su lectura sobre el proceder de sus protagonistas y cómo actuaría yo si estuviera en su lugar... ¡espero comentarlo detenidamente no dentro de mucho tiempo! También me estrené con el misterioso Danielewski mediante La espada de los cincuenta años, un cuento terrorífico y con una maquetación muy particular del que destaco su bella edición por encima de la historia, que no me dijo demasiado: creo que este relato está pensado para ser representado, no para ser leído.


La viñeta lectora del mes:

Les enseño la imagen que elegí en enero para ilustrar el blog y que he decidido que repita lugar en febrero: se trata de una composición muy curiosa, donde una silueta negra con un libro como piernas afirma contundente Leer te mueve. Quise empezar el año con ella para  activar los mecanismos oxidados tras tantos días de asueto como los que tuvimos en diciembre... Pero como no me moví demasiado el mes pasado, dejo que se quede un par de semanas más para ver si el lema y la determinación del muchacho protagonista me contagian con su entusiasmo.

Pues nada más, amig@s, ¡esto es todo por hoy!No sé si han llegado hasta aquí o han huido espantados ante el mega repaso ofrecido: a partir de ahora intentaré llevar las cuentas mes a mes, ¡palabrita de ericito picón! ¡Muchas gracias por leerme y feliz semana! Abrazos! ;)


Libros Peculiares (II): Kakebo.


Hola a tod@s!

¡Qué bonitas son las buenas intenciones! Dicen que de ellas está el infierno empedrado... Hablo así porque el año pasado, después de las vacaciones, tenía ganas de llenar el blog de entradas innovadoras y al final me quedé sin fuelle; a pesar de que algunos de mis experimentos tuvieron éxito, mi inconstancia los dejó en pañales... Pero, en vez de quejarme, voy a proponerme retomar esas ideas y ser más persistente, que para eso todavía estamos a principios de año. Una de las nuevas secciones que creé y que, si las estadísticas del blog no me engañan gustó bastante, fue la de Libros Peculiares: en ella pretendía hablar de aquellos ejemplares bibliográficos un poco diferentes que pueden resultarnos útiles, bonitos, curiosos o que sencillamente necesitamos tener por fetichismo puro y duro. Hoy, después de tanto tiempo y siguiendo la estela que dejó el comentario que les hice sobre la agenda Filofax, les traigo un nuevo libro peculiar, especialmente indicado en estos tiempos de crisis:  Kakebo.


¿Pero qué "palabro" es éste? - se preguntarán ustedes extrañados. Kakebo significa en japonés "libro de cuentas para el ahorro doméstico", con lo que creo que queda bien clara cuál es su función: Kakebo es una especie de libreta de ingresos y gastos con un diseño muy atractivo e interesantes truquillos para aplicar en la economía casera que hacen que ahorrar se convierta en un juego. De la mano de un simpático cerdito ahorrador y del feroz lobo del gasto, Kakebo registra todas tus cuentas de manera diaria, semanal, mensual y anual, con lo que resultará más fácil percatarnos en qué se nos va el dinero y cuáles son esos agujeros negros que constante pero imperceptiblemente hacen que lleguemos desplumados a final de mes.

Vídeo Explicativo  del Kakebo (edición 2014)

Antes de profundizar un poco más, hablemos de Historia; no se crean ustedes que este libro fue creado ayer por la tarde para endosárselo a unos cuantos ilusos por Reyes, sino que tiene más de un siglo de antigüedad: fue ideado en 1904 por Motoko Hani, una de las primeras japonesas con estudios superiores y la primera mujer periodista de su país. En 1903 funda la revista femenina La compañera de la mujer (que todavía se publica), donde daba consejos sobre economía doméstica. Sabiendo que las mujeres eran las que controlaban las finanzas familiares, al año siguiente decide publicar el primer Kakebo, con el fin de fomentar el ahorro y de paso darles  a las amas de casa una herramienta que permitiera su mayor independencia económica. Kakebo fue un éxito rotundo y es utilizado masivamente por los nipones, que tienen a su disposición infinidad de variantes adaptadas a diferentes necesidades de ahorro. Existen incluso varias federaciones de kakebos donde se comparten consejos y se fomenta su uso de forma competitiva.


Hace dos años los kakebos fueron introducidos en España gracias a la editorial Blackie Books, que adaptó el concepto a nuestra realidad, muy diferente de la japonesa. Después de una primera edición exitosa han publicado para 2015 un "Kakebo mejorado" atendiendo a las recomendaciones hechas por los usuarios de la edición anterior, con lo que se han pulido algunas debilidades. Esta edición consta además de un mini kakebo portátil para llevar encima si es menester y tiene un diseño mucho más atractivo, que convierte el ahorro en una especie de pasatiempo. Kakebo empieza con una pequeña introducción histórica y un tutorial donde se explica paso a paso cómo utilizar el libro: es bastante sencillo y sirve para que hagamos una previsión de nuestros gastos y distingamos entre necesidades y cosas superfluas. La libreta de cuentas (que explicaré luego con detalle) está fraccionada en trimestres, al principio de los cuales el cerdito nos dará una serie de consejillos para ahorrar (uno curioso es que todas las monedas de 50 céntimos que lleguen a casa han de ir a la hucha, sin excepción). Al término del cuerpo central del Kakebo nos encontraremos con una serie de gráficos que deberemos rellenar a final de año para ver la evolución de nuestro proyecto de ahorro, un cuestionario que analiza en qué han cambiado nuestros hábitos y una sección de notas para apuntar lo que haga falta


Kakebo parece una agenda: abarca todo un año y está dividida por meses. Cada mes se inicia con una serie de pautas: se apuntan los ingresos, los gastos fijos, lo que quieres ahorrar y a partir de ahí, se calcula de qué dinero puedes disponer libremente. Además, hay que marcarse una serie de propósitos que a final de mes veremos si se han cumplido o no. Los meses, a su vez, están subdivididos en semanas, cada una de las cuales abarca dos páginas, lo que resulta muy cómodo y accesible. Estas páginas se dividen a su vez por días y a cada día le corresponde una columna donde se han de anotar los gastos, separándolos en cuatro categorías: supervivencia (lo básico), ocio y vicio (los caprichitos), cultura (me ha gustado que se considere consumir libros, películas o música una necesidad a tener en cuenta) y otros (gastos imprevistos, regalos, etc.). Todas las semanas se suma el dinero que invertimos en cada categoría y a final de mes repasamos nuestra economía mientras hacemos balance de nuestras fortalezas y debilidades. Supuestamente así seremos más conscientes del dinero que malgastamos y controlaremos más, lo que tiene como consecuencia una mejora de la salud de nuestros bolsillos.


No puedo hablar todavía de los beneficios de Kakebo puesto que, aunque me lo compré en diciembre, enero ha sido tan estresante que no lo he utilizado en serio. Creo que puede ser una buena herramienta si se aplica la clave para cualquier planificación de lo que sea a largo plazo: la constancia; hay que dedicarle todos los días sus cinco minutitos para anotar todos los gastos y hacer las sumas sin que se te olvide nada, y es importante no cansarse pronto, seguir la evolución mes a mes y comprobar si realmente se ahorra aplicando los consejos que nos dan. Frente a las innumerables apps para móviles que hay en el mercado y que valen para lo mismo, le veo la ventaja al Kakebo precisamente en su cuerpo de papel: creo que visualizar la evolución de nuestros ingresos y pagos en un formato libro mes a mes impacta (y afecta) más que echarle un vistazo a una pantalla.  Además, está el romanticismo de ir escribiendo una especie de diario indirecto de lo que es nuestra vida diaria, la real: las tapas que tomamos con los amigos, las pelis que fuimos a ver al cine, el problema que tuvimos con el coche, lo cara que vino la luz el mes que te dio por hacer repostería...


En definitiva, Kakebo es un libro que pretende echar una mano y que está cargado de buenas intenciones, así que mi simpatía ya la tiene asegurada. Creo que es ideal para personas que tengan que lidiar con muchos gastos, no sepan organizarse de manera eficiente y necesiten una ayudita extra que no resulte complicada de entender ni de asimilar. Mi objetivo con Kakebo es ahorrar, pero todavía no puedo dar fe de si funciona o no... Me quedan por delante once meses para entrenar mi persistencia y convertirme en una ninja de las finanzas: como lo consiga, ¡alabaré a Kakebo por encima de todas las cosas!

 ¿Qué les parece el libro peculiar de hoy? ¿Tienes algún truco infalible para ahorrar?¡Cuéntenme!
Sofadicta LePetitHérisson por Nymeria