Ondina.

12:04


Hace un par de veranos mi hermana se fue de vacaciones a París, una de las ciudades más bonitas en las que he estado nunca. A pesar de que la envidia me corroía, aproveché para recomendarle sitios que  visitar, cosas que comer y experiencias que no podía perderse... que, como imaginaba, ignoró completamente a favor de los planes mainstream que todo buen turista realiza religiosamente. Eso sí, tuvo el detalle de traerme como recuerdo un libro que deseaba muchísimo y que aún no habían traducido al castellano: Ondine, de Benjamin Lacombe. No tardé demasiado en ponerme con él a practicar mi oxidado francés, y la experiencia fue de lo más... rara: la historia era muy bonita, pero tocaba temas que me desconcertaba que estuvieran en un libro aparentemente infantil. Pensando que mi dominio del franchute no era tan bueno como imaginaba y que no había entendido bien el argumento, me propuse releer esta historia cuando fuera editada en español... Pero, aún después de que se publicara en nuestro país, pasaron años hasta que me decidí a sacar a Ondina de la biblioteca y darle una segunda oportunidad.


El caballero Hans de Ringstetten ha sido desafiado por Úrsula, una presumida y noble dama, a que demuestre su valor: si quiere ser merecedor de su mano deberá atravesar la misteriosa Selva Negra y conseguir para ella un regalo especial. Hans acepta el reto, pero no tardará demasiado en perderse entre las oscuras sombras del bosque... Gracias a la amabilidad de una pareja de ancianos consigue comida y refugio, mientras fuera se desata una tormenta. En el tiempo que Hans pasa en esa cabaña conocerá a Ondina, la hermosísima hija de sus anfitriones que esconde un secreto: es una ninfa del agua, un ser mágico íntimamente conectado con la Naturaleza, que no puede enamorarse sin poner en riesgo su esencia sobrenatural. El amor que surge entre ellos será más grande que las dudas que puedan tener y acaban casándose, con lo que Ondina tendrá que dejar su hogar en el bosque para vivir con Hans en su castillo, cosa que hará no sin cierta melancolía. Cuando el caballero regresa a su ciudad, todos se sorprenden de que traiga consigo una esposa tan bella y más que nadie Úrsula, que esperaba ser ella quien se casase con Hans. Pero Ondina se ganará la simpatía de todos y empezará a considerar a Úrsula como la hermana que nunca tuvo, invitándola a formar parte de su nueva familia. Los tres vivirán felices por un tiempo hasta que las tensiones entre ellos empiezan a aparecer y Ondina se dé cuenta, con todo el dolor de su corazón, de que a veces el amor no es suficiente.


Lacombe desarrolla su relato, basado en un mito nórdico, en poco menos de cincuenta páginas cargadas de bellísimas ilustraciones. La narración es  sencilla y va directa al grano: conoceremos los hechos y los personajes, pero no habrá demasiada profundización literaria en los mismos. Desde mi punto de vista, creo que el autor pretende apoyarse en las imágenes para desarrollar la historia, por lo que es muy necesario que, mientras leemos este cuento, nos fijemos en las sobresalientes ilustraciones que acompañan al texto: todas ellas nos transmiten desasosiego, melancolía, romanticismo (en el sentido clásico del término), drama y una pléyade de sensaciones que llegarán a donde las palabras no logran llegar. La edición de este cuento es todo un lujo y convierte a esta obra en una auténtica delicia: el autor ha querido experimentar con efectos visuales y para ello ha utilizado en varias ocasiones papel vegetal, que simula el agua que tan importante es para Ondina. La inspiración de Lacombe en los Prerrafaelitas es más que evidente y da lugar a unas imágenes preciosas  y dulces que evocan a las obras de Rossetti o Millais. Sin embargo, no se queda sólo con estas referencias y bebe también de la obra del japonés Hokusai, claramente identificable en el dibujo de las olas; Lacombe asimila y reinterpreta con gusto el estilo de estos artistas para adaptarlo a la historia, imprimiendo al mismo tiempo su sello particular, dando a luz a un maravilloso álbum ilustrado cuyos dibujos son, sin ninguna duda, dignos de museo.


Ondina es una historia triste, sorprendente, cargada de melancolía y de belleza; un cuento muy especial que no se corta en hablar del lado oscuro del amor. La primera vez que lo leí me quedé algo desconcertada, pues creía no estar comprendiendo exactamente lo que estaba sucediendo... Pero, al leerla en castellano me he dado cuenta de que no estaba equivocada, que mi percepción era correcta y que definitivamente no era una historia tan infantil como había imaginado, sino más bien un relato adulto, trágico, intenso, que nos deja de regalo interesantes pensamientos.  Ondina es una fábula hermosa que apreciarán especialmente aquellos que disfruten de las imágenes tanto como de las letras; también es una obra de arte que ningún amante de los libros se cansará nunca de contemplar y que merece un lugar privilegiado en nuestra estantería.

Caballero, admiro tu devoción                                                                                      ¡Defiende siempre a tu gentil esposa!                                                                                     No temas su causa, pues será honrosa                                                                                   Ámala y guárdale tu corazón.

Te encantará

36 bocaditos!

  1. Hola preciosa!
    A mí me encanta Paris yo he estado tres veces, ahora eso sí sería imposible intentar leer un libro en Francés los idiomas y yo nos llevamos fatal. En cuanto al libro a pesar de ser una historia tiste pinta genial, así que me lo llevo apuntado. Gracias por reseña. Que tengas feliz fin de semana. Besotes

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  2. Tal vez se trate de un cuento para adultos, los cuales siempre me parecen muy interesantes La edición desde luego tiene que ser preciosa.
    Besos!!

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  3. Pues me ha llamado mucho la atención la historia, parece preciosa!! Y tienes razón en la inspiración prerrafaelita, ese pelo rojo, y esas flores... gracias por la recomendación!!

    Besooss!!

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  4. No sé la historia (tengo la impresión de que no me convencería), pero tienes razón en que las ilustraciones son de museo!
    Un beso!

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  5. Ya solo por la edición enamora, pero además la historia tiene pinta de ser bonita.
    Gracias por la reseña y saludos!

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  6. Yo leí por encima, porque quiero leerlo sin saber mucho. Pero las ilustraciones! Aaah, son tan bonitas.

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  7. A mi me encanta todo el trabajo de Lacombe, pero las ilustraciones de Ondina son espectaculares, y sí, la historia es muy, muy triste, yo también termine desconcertada al finalizarlo, porque no tenía ni idea de lo que iba a encontrar. Y la edición es tan bonita, el efecto de las hoja semitrasparentes me fascina.
    Besos Tizire.

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  8. que pintaza jajaj no tengo ningún libro ilustrado y me llama mucho jeje

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  9. Ays, Lacombe es toda una tentación... Qué bonito este libro!
    Besotes!!!

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  10. ¿Sabes que hasta hace unos días yo ni había oído hablar de Benjamin Lacombe? Descubrí su nombre y sus ilustraciones hace unos días en un blog y me quedé prendada de su estilo. Y mira por donde, hoy le encuentro de nuevo con otro título, igualmente bonito al anterior. Me habéis picado la curiosidad y me encantaría tener algo suyo pronto en casa.
    Besos.

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  11. No lo conocía pero tiene pinta de ser un libro precioso, aún no he leído nada de este autor
    Besos

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  12. ¡Es una maravilla de álbum ilustrado!, qué dibujos, este tío es un genio, ¿verdad?

    bsos!

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  13. ¡Hola!
    No sabía de la existencia de ese libro, pero tiene un pinta genial.
    He llegado por casualidad a tu blog y me quedo por aquí :P

    PD. No podía irme sin decir que me parece preciosisissimo el diseño de tu blog*.* . Me he enamorado :P

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  14. Jo menuda pintaza, lo quiero lo quiero lo quiero!

    Besos!

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  15. Estuve mirando este libro no hace mucho, es que las ilustraciones de Lacombe siempre son maravillosas. Y es curioso, porque sólo con esa mirada (bueno, estuve un rato...) también tuve esa sensación de que muy infantil no era la historia, no. Pero es que yo creo que no todos los libros ilustrados lo son, y que a los libreros a veces les cuesta ubicar este género...

    Un abrazo

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  16. ¡Qué preciosidad de ilustraciones! Lacombe es fantástico; concuerdo con Ana, parece uno de esos libros que tienen poco de infantil, no sé, quizá precisamente por las ilustraciones y el estilo del artista, me cuesta relacionarlo con historias infantiles... a lo mejor estoy mal, pero es lo que me parece. Me encantaría leerlo, desde luego.

    Besos.

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  17. Bueno, la historia no sé, pero las ilustraciones son maravillosas. Abrazos.

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  18. Decir que me gustan los trabajos de Lacombe es un obviedad, me los pediría todos pero desde luego que Ondina escala puestos en la lista por esa reinterpretación de otros artistas y la melancolía que inspira y vale, es posible que el amor no sea suficiente y como historia no sea la acostumbrada pero por eso me llama más todavía la atención :)
    Muy mal tu hermana no haciendo caso a tus recomendaciones.... jajaja
    Besotes

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  19. Creo que después de Cuentos macabros es mi favorito de los que he leído de Lacombe, y no solo lo digo por las ilustraciones que me parecen sublimes, sino también por la narración. Algunas veces las historias de sus libros se me quedan cojas, tal vez por ser infantiles, pero la de Ondina me gustó mucho por ser más oscura y más adulta.
    Un beso.

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  20. No conocía al autor, pero me he prendado de las ilustraciones, así que cotillearé para ver si me hago antes con este o con Cuentos macabros.
    Un beso!

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  21. ¡Que preciosísimas son las ilustraciones de Lacombe! Me gustan muchísimo. Me apunto esta Ondina aunque me esperaré a la edición en castellano. Por cierto, ¿has leído "El herbario de las hadas"? También está ilustrado por Lacombe y es un pequeño tesoro en todos los sentidos (tienes reseña en mi blog si te apetece echarle un ojo). Bss

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  22. Las imágenes son muy bonitas, pero por el momento no me animo con él. Un beso.

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  23. Las imágenes super chulas pero no es la clase de libros que suelo leer..
    lo dejaré pasar esta vez.
    un beso

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  24. Y yo son enterarme, la verdad es que las fotos hacen querer ir a por él y veo que Lacombe sigue mucho la línea nostágica, una 'preciosidad, voy a por él ya. Besos :)

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  25. Ayyyy yo quiero leerla, y que envidia que tu hermana estuviera en parís, yo quiero ir a parís algún día, voy a ponerme a practicar francés. Besos

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  26. Lo tengo desde hace tiempo porque me lo mandó la editorial, es precioso. Besos.

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  27. Las ilustraciones me han gustado, pero no sé si me gustaría leerlo.

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  28. Me ha encantado la reseña. Son super bonitas las ilustraciones. Me da mucha curiosidad.

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  29. Benjamín Lacombe siempre es una apuesta segura, me lo llevo
    Besos

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  30. Qué bonito, me encantan las fábulas, y con ilustraciones! ^^ Saludos.

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  31. Menuda preciosidad, creo que , solo por las ilustraciones ya merecería la pena
    Besos

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  32. Uy, pues yo creo que con esta me animaría por la edición y por ese trabajo de Lacombe en las ilustraciones, que es siempre una garantía y me encanta. Más que por la propia historia en sí, que me parece que no es muy de mi estilo.

    Besines!

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  33. Disfruto mucho con los libros ilustrados, y Lacombe es uno de mis favoritos. Este libro tiene pinta de ser una pequeña joya.
    Un abrazo

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  34. ¡Hola!
    Ya solo por la vista me entra totalmente y ya por lo que cuentas de la historia... me gustan mucho este tipo de historias tristes sin estar demasiado cargadas de drama, sino que la melancolía es la base.
    Además, que ilustraciones más bonitas!

    ¡Un beso!

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  35. Sólo tengo un libro de Lacombe, pero vamos que mi intención es aumentar la colección porque son una maravilla:)

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