Para acabar con Eddy Bellegueule.

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No es normal vivir con miedo, y menos si aún no tienes edad para comprender cuáles son las razones que te convierten en objetivo favorito para la tortura.

No es normal asumir que tu rutina ha de ser esconderte, huir, desaparecer, hacerte invisible, porque no sabes de donde vendrá el próximo puñetazo, el insulto más feroz, la patada más violenta.

No es normal querer jugar con los demás, tener amigos, ser feliz como esos otros niños que aparecen en la tele y no poder porque, sin saber muy bien cómo, te ha caído una etiqueta que se tatuará para siempre en tu vida.

Maricón, gorda, feo, puta, gafotas, napias, jirafa, dumbo, subnormal: elige tu propia aventura.

No es normal que a tu alrededor sólo haya vacío y que la soledad sea tu único refugio.

Y no es normal que "los mayores", aquellos que tienen el deber de protegerte miren hacia otro lado, digan que "eso son cosas de críos", que "así les crece corteza", que "a mí de pequeño me hacían lo mismo y mira lo bien que he salido" o que "le vendrá bien para defenderse cuando sea mayor".

NO ES NORMAL.

Porque ningún niño en el mundo debería sufrir acoso, ningún niño debería tener como escenario de sus pesadillas el colegio, ningún niño debería sentir el terror día a día, a lo largo de nueve largos meses cada mañana, antes de llegar a clase, durante el recreo, mientras lo martirizan y por la tarde y noche, cuando se da cuenta de que mañana será un día igual. Y también pasado mañana. Y al día siguiente.


Hoy les voy a hablar de un libro que cuenta de viva voz lo que siente un niño en primera persona cuando pasa gran parte de su infancia sufriendo acoso en carne propia: Para acabar con Eddy Bellegueule, de Édouard Louis. Pero quisiera que no se tomaran estas palabras introductorias como una simple manera de contextualizar mi reseña, no: con ellas pretendo denunciar la realidad diaria de muchos niños, que han de lidiar día a día con sus acosadores y que se ven desprotegidos porque los adultos que deberían velar por ellos no saben ver o no le dan la importancia necesaria a los sentimientos de los más pequeños. El bullying es un tipo de maltrato silencioso que deja cicatrices para toda la vida: la infancia es una etapa importantísima para nuestro desarrollo emocional y sufrir un acoso continuo sin tener las herramientas para gestionar esa discriminación afecta para siempre a la autoestima y deja secuelas difíciles de borrar. Si lees esto sólo te pido un favor: no menosprecies los sentimientos de los niños que tengas a tu alrededor, haz que se sientan queridos y seguros pase lo que pase e invítales a hablar si notas que algo no va como debería. Está en nuestra mano hacer que su infancia sea lo más positiva posible y evitar todos esos finales atroces que saltan a la prensa de vez en cuando y que nos recuerdan que incluso aquí, en un lugar del mundo en el que no hay guerra ni hambre, la vida de un niño también puede ser un auténtico infierno.


Eddy Bellegueule es un niño que no pasa desapercibido: en el rudo ambiente de su pueblo, donde no hay otro horizonte que beber y vivir de las ayudas gubernamentales, Eddy destaca por sus maneras delicadas y su interés por la lectura. Esto lo convierte inmediatamente en un paria en el colegio e incluso para sus propios padres, que se avergüenzan del hijo que les ha caído en "desgracia". Eddy no entiende por qué provoca ese rechazo a su alrededor y se esfuerza por cambiar, por encajar: Eddy lucha por formar parte de ese mundo que le escupe en la cara directamente. Pero por más que se eche novias, se haga el duro e imite el comportamiento de aquellos que lo rodean, tanto él como los demás saben que debajo de esa máscara hay una persona sensible y diferente y, por tanto, es el blanco perfecto para todas las burlas.


La lectura de este libro resulta incómoda por momentos pero en ninguna ocasión se me ha ocurrido pensar que el autor ha decidido exagerar o dramatizar aún más su experiencia: leyendo esta historia he atisbado sinceridad y también desapasionamiento. Édouard habla de su pasado reciente (hablamos de un escritor que apenas tiene 23 años) con un rencor sordo y lejano, imprimiéndole distancia y hasta lirismo a un relato que consigue removernos por dentro. Suelta ciertos datos y anécdotas vividas contados con tal crudeza y frialdad que si hay alguna sobre la sinceridad de su testimonio, esta se desvanece: esta terrible historia pasó y aún late en el corazón y la mente de su protagonista. No me quiero meter en el debate de si la culpa de lo vivido por Eddy la tiene una sociedad ignorante y empobrecida material y espiritualmente o sólo un grupo concreto de personas que resultaron ser los garbanzos podridos de la olla: si he de decantarme, me inclino por lo primero. Y no, no hablo de que la mala educación y los malos tratos estén vinculados necesariamente a la pobreza, pero sí a la ignorancia y, lamentablemente, esta no distingue clases. Para Eddy el escape y solución a sus problemas era soñar con ser burgués, una persona refinada y con recursos y más expectativas que ver la tele con una botella en la mano y, aunque es una postura clasista, creo que debemos entender que el muchacho sólo anhelaba huir a un sitio donde prevaleciera lo contrario a lo que en su vida era norma, aunque sepamos que también en ese mundo se discrimina a los que son diferentes al canon.


Para acabar con Eddy Bellegueule sorprende por hablar en primera persona de un drama silencioso como es el acoso infantil: aunque en el caso del protagonista esta discriminación viene marcada por su orientación sexual, considero que sus vivencias son extrapolables a cualquier niño o adolescente que sufre bullying, independientemente de la cruz que le hayan asignado sus compañeros. El libro está lleno de dolor y este se vuelca hacia una sociedad vacía, sin valores ni expectativas, llena de prejuicios hacia todo aquello que se salga de lo que siempre ha sido habitual. Quizás esto ha sido lo que tanto le ha chocado a los lectores franceses, que en un país tan lleno de cultura y belleza como Francia existan, hasta el día de hoy, esos comportamientos tan extremos y tan llenos de odio que hacen que un chico, un niño que está en edad de crecer, soñar y hacer planes de futuro sólo desee huir de allí y renegar de todo lo que conoce, empezar de cero hasta el punto de cambiarse el nombre.

Sin duda, Para acabar con Eddy Bellegueule no es un libro bonito ni fácil, pero es un testimonio necesario, ya que saca a la palestra una tema  gravísimo que tiende a ser minimizado, como es  la discriminación y el acoso en el ámbito escolar. Creo que este libro sirve, no sólo como desahogo para el autor, sino como baño de realidad: es hora de sacar la mierda de debajo de la alfombra y afrontar que nuestra sociedad se pudre desde sus semillas y  que, hasta ahora, no ha existido un interés verdadero por luchar contra el bullying en colegios e institutos, pues este casi se acepta como algo normal... Aunque seamos conscientes de que ni lo es ni debería serlo.

De mi infancia no me queda ningún recuerdo feliz. No quiero decir que no haya tenido nunca, en esos años, ningún sentimiento feliz o alegre. Lo que pasa es que el sufrimiento es totalitario: hace desaparecer todo cuanto no entre en sus sistema".

Te encantará

30 bocaditos!

  1. A mi también me gustó mucho este libro, a ratos desgarrador
    Besos

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  2. Tremendo. El libro lo tengo esperando su turno. Besos

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  3. Tiene que resultar una lectura dura, ahora mismo no me apetece algo así pero más adelante sí podría animarme
    Besos

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  4. No lo conocía y aunque veo que puede ser muy duro me parece interesante. Me lo llevo. Gracias por tu reseña.

    Besos

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  5. Hace tiempo que lo leí y es cierto que es una lectura muy dura sabiendo que es una novela más o menos autobiográfica.

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  6. Tengo que leerlo. Todo el mundo tiene que leerlo. A ver si nos concienciamos de que esto es un problema social bien gordo, que no podemos dejar que pase.

    Besooos!!

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  7. Un tema realmente duro que saca lo peor de mí, para qué nos vamos a engañar. Me gustaría leerlo, pero ahora mismo no es el momento.
    Besos.

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  8. Me ha encantado tu entrada. Esta semana leíamos con el corazón encogido sobre el suicidio de un niño de once años por culpa de ese acoso escolar. Ni siquiera sus padres se habían dado cuenta, ni sus maestros, nadie. Aterroriza tanto el hecho en sí como el que ningún adulto haya dado un paso al frente para proteger a ese niño. Es horrible.
    Por eso me reconforta encontrar entradas como estas, además del libro de Louis, porque es necesario darle visibilidad a este horror. También me ha gustado el tono desapasionado del autor, como tú dices, creo que todavía le otorga más credibilidad y crudeza. Un beso.

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  9. Muy de acuerdo con tu reseña. Sobre todo es infame la forma en que los que deberían hacer algo se amparan en "ya pasará ". Sí, claro, pasará el tiempo pero las heridas y el sufrimiento. De todad formas ya sabes cómo va esto, detrás del telediario viene el sálvame y ya se olvida todo.
    Como dices es un libro necesario y que debería servir para que se abandonara esa actitud pasiva o el miedo a empeorar las cosas si se hace algo al respecto.
    Genial la reseña.
    Un beso

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  10. El libro tremendo y la reseña magnífica. ¡Qué horror las cosas que pasan! Pero no por no mirarlas de frente van a desaparecer, así que me lo llevo porque, por duro que sea, sé que me va a gustar. Besos

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  11. Qué bonita entrada, Tizire, tienes toda la razón del mundo; no conocía el libro, pero sin duda, por doloroso que pueda ser enfrentarse a esta realidad, hay que hacerlo. Por los chicos, en particular, porque sin duda no es normal ni está bien que tantos deban sufrir de esta forma, sino por nosotros mismos, nunca es tarde para corregir lo que está mal.

    Besos.

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  12. Creo que me gustaría, porque parece de los que remueven. He leído muchas reseñas y creo que todas positivas, aunque me parece que la tuya es hasta ahora la que me ha dejado más claro qué puedo encontrar en esta novela. A ver si le hago un hueco. Besos!

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  13. este lo quiero leer pronto. mil gracias por la reseña

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  14. Gracias por recordármelo, me lo apunté el año pasado por una reseña que leí y ahí se quedó. El libro sin duda será duro pero como dices, una lectura necesaria. Espero que no tarde en caer.
    Besos.

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  15. Me ha encantado tu reseña, y si antes tenía ganas de leer este libro, ahora ya sé que TENGO que leerlo. Es increíble cómo a día de hoy la sociedad sólo busca evitar cierto tipo de situaciones, y para llegar a ello evitan algunas verdades, pero con esta historia está demostrado que todos tenemos derecho a hablar, y si hay alguien a quien realmente le interese nuestra historia, entonces estará dispuesto a escucharla por más extraña y dura que parezca.

    Saludos :3.

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  16. Es un tema que me inquieta muchísimo, así que me lo llevo anotado aun a sabiendas de que su lectura será complicada.
    Abrazo!

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  17. Lo tengo apuntadísimo =)

    Besotes

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  18. Es uno de los pendientes, me gustaría mucho leerlo.
    Besotes

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  19. Hola guapa!
    Este lo dejo pasar, no termina de llamarme. Besotes

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  20. ¡Muy buena reseña! ya lo tengo en casa, pendiente de turno, y le tengo muchas ganas.
    Gracias por tu reseña. Besos

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  21. Me lo recomendó con fervor una amiga y me lo compré antes de que lo editaran incluso en español, así que hay lo tengo y será una de mis próximas lecturas.

    bEsos!

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  22. Este es de los libros que a uno le gusta leer por todo lo que puede hacerle reflexionar pero a su vez en ciertos momentos se le puede atragantar a uno

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  23. Muchas gracias a todos por comentar: les recomiendo de corazón este libro. Abrazos! ;)

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  24. Un tema muy duro pero es necesario conocer testimonios así, me lo apunto sin dudar.
    Un beso!

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  25. ¡Dios, qué tema más duro! (y con las noticias que hay casi a diario sobre esto). Me lo llevo anotado porque sé que, aunque me dolerá leerlo, me gustará.

    bsos!

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  26. Tengo pendiente este libro, atraída no sólo por el tema, sino porque esté contado en primera persona. Aunque no quieres entrar en el debate, yo sí pienso que las raíces de este tema tan doloroso está no sólo un grupo de personas, niños o adolescentes, que carecen de empatía. También la sociedad en la que vivimos, deliberadamente ignorante y ajena, tiene mucha responsabilidad. Son muchos los temas detrás del bullying, del acoso, desde los medios de comunicación, a las familias, a estamentos sociales, a todos y cada uno de nosotros.

    Hay libros que no son agradables de leer. Pero son necesarios de leer.

    Un abrazo

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  27. Buffff, conozco este libro de otras reseñas, me parece un tema durísimo, de los que me pone los pelos de punta. No me veo capaz, al menos por ahora, de adentrarme en el drama de Eddy :(
    Un besin

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  28. Coincido con los comentarios anteriores un tema muy duro que es necesario que se conozca y que dejare apuntado para el futuro. Un beso

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  29. Pues no lo descarto. Me llama bastante, la verdad.
    Gracias por tu fantástica reseña.
    ¡Nos leemos! :-)

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  30. Un libro fuerte que te abre los ojos. Gracias por tu reseña, es cuidada y fiel

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